Fundado en 1910

Andrés Roca Rey antes de salir a torearGtres

Roca Rey cumple 30 años: su manía al salir al ruedo y su sueño por conseguir

No estaba dispuesto a permitir que los flashes acabaran desluciendo sus faenas en el ruedo y ha dado la espantada. Andrés Roca Rey cumple 30 años, este miércoles, como un hombre soltero y consolidado como máxima figura del toreo. Se aleja de la senda de esos maestros que encadenaron portadas de ¡Hola! y a los que los críticos taurinos acaban mirando con otros ojos por tener que compartir tardes de gloria con periodistas del corazón.

Su noviazgo fallido con Tana Rivera, que al final no ha superado los seis meses, contaba con todos los ingredientes para enganchar al público: el maestro más taquillero enamorado de la nieta de la duquesa de Alba, quien vivió un sonado romance con Pepe Luis Vázquez. Hace poco más de una semana, el peruano dejaba plantada a su novia, rompía la relación, y de paso, se alejaba de su futuro suegro, un Fran Rivera demasiado inmiscuido en la relación.

Roca Rey espera que el tiempo vaya apagando el interés mediático surgido en torno a su vida amorosa. Sus dos primeros noviazgos, con Andrea Romero, durante más de siete años, y Marina Díaz, amiga de la propia Tana, los vivió de una forma relativamente tranquila sin persecuciones. Ambas eran anónimas, sin tirón en prensa y herméticas. Y ahora no quiere acabar convertido en un Jesulín con sus rencillas familiares aireadas minuto a minuto.

Roca Rey reunirá a su familia y amigos este miércoles en su finca La Consentida de Gerena en Sevilla para celebrar su 30ºcumpleaños. Servirá además de despedida antes viajar a América para dar inicio a su campaña de otoño e invierno. Hará doblete consecutivo en su tierra, en la Feria del Señor de los Milagros en la Plaza de Acho de Lima y posteriormente, pondrá rumbo a México y Ecuador.

Tana Rivera y Roca Rey

Tras 11 años de alternativa, no considera el toreo como una profesión sino como una filosofía de vida. Aplaudido por su valor para aguantar la embestida del toro, por su capacidad de mano y su conexión con el tendido, es sumamente supersticioso y sigue un protocolo muy estricto de rituales antes y durante cada corrida de toros. Ha revelado que tiene la manía de no tomar pescado antes de una corrida, ya que las veces que lo hizo tuvo muy malas tardes. En su lugar, opta siempre por comer carne.

Antes de comenzar el paseíllo inicial, sostiene la montera con la mano derecha mientras se lleva la mano izquierda junto a la oreja e inclina el cuello durante varios segundos, un ademán que realiza para templar los nervios y concentrarse. Al pisar el ruedo, acostumbra a dibujar con el pie el símbolo de la cruz en la línea del tercio de la plaza de toros antes de iniciar la lidia.

Su sueño es perdurar. Aportar algo a la tauromaquia y crear afición joven para que exista un relevo generacional en las plazas. Convertirse en una leyenda histórica, aprovechar el tirón de la buena forma que vive la Fiesta en España y convencer con su arte.