Unai Simón durante uno de los encuentros de la selección española
Balón de Oro 2026
La discreta vida de Unai Simón: sencillez, cercanía y un «oasis de tranquilidad»
La gala del Balón de Oro en el Palladium Theatre de Londres se convertirá, sin duda, en una noche que jamás olvidará
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Unai Simón nació el 11 de junio de 1997 en Murguía (Álava), en el seno de una familia sencilla de padre zamorano y guardia civil. Su madre, vasca y miembro de la Ertzaintza. Ambos le inculcaron desde pequeño el sentido de la disciplina y el deber. A él y a su hermano. Su éxito no podría entenderse a día de hoy sin su familia.
Así lo demostró al recoger el Trofeo Yashin: «Sería imposible recogerlo si no fuera por la ayuda de muchas personas a las que tengo que estar eternamente agradecido, entre ellos a mis padres y a mi hermano, por haberme educado con unos principios y unos valores que me hacen ser la persona que soy ahora», destacó el guardameta.
El gran éxito profesional de Unai Simón se traduce en una persona sensata, sencilla, cercana, humilde y «con gustos como cualquier persona de su edad» como le describen sus amigos de Bilbao, donde se fue con 14 años para incorporarse a la cantera del Athletic, en Lezama. La gala del Balón de Oro en el Palladium Theatre de Londres se convertirá, sin duda, en una noche que jamás olvidará. Allí estaba él, rodeado de las personas más importantes de su vida: sus padres, su hermano y su novia.
Todo el mundo sabe que Unai no es muy fan de las fotos, tampoco tiene redes sociales y no le gusta el 'postureo', pero allí, en aquel escenario de ensueño, rompió una de sus reglas de oro y se fotografió con su novia. Era la primera vez que lo hacía lejos de su cuadrilla. Su nombre no ha trascendido, tampoco importa. El portero quiso destacar el papel tan importante de su chica en una vida como la que lleva. Ella es médico y en alguna ocasión ha revelado ver «cómo hace las guardias y lo explotadas que están».
La importancia de los de siempre
Aún así, la joven siempre saca tiempo para él, algo que el del Athletic quiso remarcar tras recibir el galardón. «A mi novia, por ser ese oasis de tranquilidad, que muchas veces en este mundo tan caótico que es el fútbol todos necesitamos a alguien así en nuestra vida, y yo lo he encontrado en ella», dijo emocionado, mirándola.
Unai Simón y su novia en la gala del Balón de Oro
También tuvo unas palabras para los de siempre. A pesar de que el fútbol profesional tiene unos calendarios exigentes que apenas dejan espacio para la vida personal, Unai ha demostrado que es posible establecer prioridades. Aunque su compromiso con el Athletic y con la selección española sigue siendo absoluto, quienes le conocen destacan la importancia que concede al tiempo compartido con los suyos cuando la competición se detiene. «A mi cuadrilla de la infancia, que me hace ver lo privilegiados que somos. A todos los entrenadores y compañeros de la selección; Joan, David, sin vosotros habría sido imposible».