Fátima Báñez y su marido Jaime Alonso
Quién es la familia de Fátima Báñez que llora su muerte a los 59 años
Casada y con dos hijos, su entorno la define como una mujer «trabajadora, discreta y profundamente familiar»
Tres son los adjetivos que se repiten cuando el entorno más cercano de Fátima Báñez se dispone a describirla. Una mujer trabajadora, discreta y profundamente familiar. «Aún no me lo creo. Lo siento pero no me salen las palabras», responde una de sus amigas más cercanas al recibir la llamada de El Debate. Y ese es el sentimiento generalizado entre los suyos quienes hasta el último minutos se han aferrado a la esperanza. Desgraciadamente, la exministra, que el próximo Día de Reyes habría cumplido 60 años, viajaba en el último vagón del Iryo siniestrado tras el choque con un AVE. Había puesto rumbo a Sevilla con una delegación de la patronal para participar en un evento de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).
Fátima Báñez nació en San Juan del Puerto, un municipio de Huelva que ronda los 10.000 habitantes. Orgullosa de sus raíces andaluzas regresaba a su tierra cuando podía. De su familia heredó la cultura del esfuerzo. Su padre Eduardo, ya fallecido, trabajó en el sector de la construcción y la empresa agroalimentaria y creó la empresa Carnes Báñez S.A, donde ella dio sus primeros pasos profesionales como directora de estrategia. El año pasado, la exministra fue la encargada de recoger un premio póstumo a su progenitor por su generosidad al ceder durante 38 años el ganado para las capeas de las fiestas patronales de junio.
Antonio Garamendi y Fátima Báñez en la feria de San Isidro, el pasado junio
Licenciada en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE), Báñez completó su formación académica con un Postgrado en Administración de Empresas por la Universidad de Harvard y el Programa de Liderazgo para la Gestión Pública en IESE Business School. Desde 2020 ejercía como presidenta de la Fundación CEOE, pero la etapa en la que más titulares acaparó fue como como ministra de Empleo y Seguridad Social, cargo al que llegó en diciembre de 2011, en plena crisis económica, y se mantuvo hasta 2018. Diseñó la reforma laboral del 2012 que posteriormente acabaría siendo derogada por Yolanda Díaz, responsable de Trabajo en el gobierno de Pedro Sánchez. Profundamente creyente, agradeció a la Virgen del Rocío su ayuda: «Nos ha dado un capote en la salida de la crisis y algo tendrá que ver también en estos datos».
Estaba casada con el abogado Jaime Alonso, con quien tuvo dos hijos quienes actualmente estudian en el extranjero. En 2017, cuando estos tenían 14 y 11 años, habló de las dificultades de conciliar su vida profesional con la familiar. Siempre consideró que la maternidad es el elemento que condiciona la vida laboral de la mujer y su sueldo a lo largo de la vida y responsable de la brecha salarial.