El cardenal Gasparri durante la firma del Tratado de Letrán (11 de febrero de 1929)
Hace 100 años en El Debate
21 de julio de 1923: protestas en Italia contra las agresiones fascistas a católicos
Mussolini aseguraba al presidente de la Acción Católica Italiana que el Gobierno impediría que estos «accidentes deplorados» se volviesen a repetir y que se castigaría «severamente» a los responsables
El Debate reproducía la carta que el cardenal Gasparri había enviado al cardenal Maffi, arzobispo de Pisa sobre los incidentes que estaban sucediendo contra los católicos: «El Pontífice ha sabido con vivo desagrado el asalto y la devastación del círculo de la Juventud Católica de esa ciudad [Pisa] perpetrados por gente de mal vivir bajo el nombre de fascista», se podía leer en la noticia.
Estos atentados que estaban ocurriendo en Florencia, Pisa y otros lugares contra «instituciones puramente católicas que nada tienen que ver con la política» era un ejemplo de que «el odio de aquellos va dirigido contra la religión». Algo que se había hecho evidente en el reciente delito de Pisa, «habiendo sido destrozados solamente los retratos del Pontífice y del arzobispo», informaba el periódico.
El cardenal Gasparri se sumaba a la petición del cardenal Maffi de «perdón y plegaria». Por su parte, las autoridades civiles y políticas también habían «deplorado tales hechos delictuosos, haciendo saber también los merecidos testigos impuestos». Del mismo modo, Mussolini aseguraba al presidente de la Acción Católica Italiana que el Gobierno impediría que estos «accidentes deplorados» se volviesen a repetir y que se castigaría «severamente» a los responsables.
Según indicaba El Debate, Mussolini había enviado órdenes terminantes a todos los prefectos para que siempre u en todas partes sean respetados los símbolos y las instituciones de la Iglesia católica.