Un turista inglés graba sus iniciales y la de sus hijas en una de las domus de Pompeya

Detenido un turista inglés por grabar sus iniciales y la de sus hijas en Pompeya

Las multas por destrucción, daño, desfiguración y contaminación de bienes culturales y paisajísticos oscila entre los 10.000 y 60.000 euros

A pesar de las duras multas y sanciones del Gobierno de Italia, los vandalismos en el patrimonio artístico siguen realizándose: en esta ocasión, un turista inglés ha grabado las iniciales de sus hijas en el fresco de una domus en Pompeya. «Quería dejar una huella duradera de su visita a las excavaciones de Pompeya, pero en su lugar se encontró con acusaciones de dañar el patrimonio artístico», denuncia el medio italiano Il Mattino.

El hombre, de 37 años, escribió sus iniciales («JW») y las de sus dos hijas («LMW y MW»), además de la fecha en que cometió el acto vandálico («7/08/24»), en el fresco de una de las paredes de la Casa de las Vestales, uno de los lugares más importantes del Parque Arqueológico de Pompeya. El hombre fue advertido por el personal de vigilancia, que lo denunció a los Carabinieri.

El ministro de Cultura, Gennaro Sangiuliano, muestra su indignación siempre que se produce un nuevo episodio contra el patrimonio artístico. «Una vez más nuestros bienes culturales son víctimas de la incivilidad y la idiotez», afirmó el ministro de Cultura tras los últimos actos de vandalismo.

Esta destrucción del patrimonio se suma a otras dos ocurridas en el mes de junio: «Después de que la 'domus' romana del parque arqueológico de Herculano fuera pintada con rotulador permanente, esta vez aparece un grabado en el yeso claro de la casa Ceii de Pompeya», recordó Sangiuliano en un comunicado anunciando una nueva ley que aumentaba los castigos contra quienes perjudicasen el patrimonio nacional.

Según el Corriere della Sera, el hombre se disculpó diciendo que sólo quería «dejar una señal de su visita». El hombre, de 37 años, fue identificado y denunciado ante la Fiscalía del Tribunal de Torre Annunziata por daños al patrimonio artístico. Ahora se enfrenta a una dura multa: la cantidad para sancionar la destrucción, daño, desfiguración y contaminación de bienes culturales y paisajísticos oscila entre los 10.000 y 60.000 euros, según una ley aprobada por el Parlamento el pasado mes de enero.