Vista del Peñón de Gibraltar fotografiada desde la ciudad española de La LíneaGTRES

Reino Unido renunció a buscar un galeón en aguas de Gibraltar para no enfadar a España

Según 'The Telegraph' Reino Unido temía que la extracción del pecio en aguas españolas que Gibraltar reclama como propias causara un choque diplomático con Madrid

El Reino Unido decidió hace más de dos décadas abandonar la búsqueda de los restos de un valioso galeón que, según se cree, transportaba un tesoro formado por unas diez toneladas de monedas de oro.

La decisión habría respondido al deseo de evitar un enfrentamiento diplomático con España, según una investigación publicada este lunes por el diario británico The Telegraph.

El periódico basa su información en documentos diplomáticos filtrados relacionados con el caso, señala Efe. De acuerdo con esos papeles, el valor actual estimado de la carga que llevaba el buque podría alcanzar los 5.000 millones de libras, equivalentes a unos 5.900 millones de euros.

El barco en cuestión es el galeón Sussex, perteneciente a la Armada Real británica, que naufragó en 1694 en aguas situadas al este de Gibraltar.

En el momento del hundimiento transportaba una importante cantidad de oro procedente del Tesoro británico y destinada a Víctor Amadeo II, duque de Saboya.

La entrega se enmarcaba en la campaña de este contra Luis XIV de Francia durante la Guerra de los Nueve Años, conflicto desarrollado entre 1688 y 1697.

La búsqueda del pecio cobró fuerza varios siglos después. En torno al año 2000, la compañía estadounidense especializada en la localización de tesoros submarinos Odyssey Marine Exploration inició una investigación que se prolongó durante aproximadamente tres años.

Tras esos trabajos, la empresa concluyó que los restos del galeón se encontraban a unos 821 metros de profundidad, justo al este de Gibraltar.

La localización planteaba, sin embargo, un problema diplomático añadido. El lugar en el que supuestamente descansa el barco se encuentra en unas aguas cuya soberanía es objeto de disputa entre España y el Reino Unido. Madrid mantiene que la soberanía británica sobre Gibraltar no se extiende a las aguas que rodean el territorio.

Según la investigación de The Telegraph, el Gobierno británico había alcanzado un acuerdo con Odyssey Marine Exploration para identificar y recuperar buques británicos hundidos. El pacto contemplaba además que el Reino Unido y la compañía compartieran los posibles tesoros encontrados en esos pecios.

No obstante, cuando la cuestión del HMS Sussex llegó a ser analizada oficialmente, surgieron reservas dentro de la representación diplomática británica en España. Una diplomática de la Embajada del Reino Unido en Madrid, que en aquel momento ocupaba el segundo puesto de responsabilidad de la legación, recomendó dejar de lado la iniciativa.

En una nota diplomática de 2007, actualmente desclasificada, se advertía sobre las consecuencias que podía tener continuar adelante con la operación.

El documento señalaba que el caso de Odyssey «supone una innecesaria amenaza sobre las relaciones bilaterales de los dos países (cuando lo que se necesita) es mejorar las relaciones entre ambos sobre la cuestión sensible de Gibraltar».

Los recelos no eran nuevos. Dos años antes, un cable confidencial remitido por la Embajada de Estados Unidos en Madrid hizo referencia a la postura de quien entonces era ministra de Cultura, Carmen Calvo.

Según ese documento, Calvo habría manifestado que la compañía Odyssey solo llevaría a cabo la búsqueda del HMS Sussex en aguas próximas a Gibraltar «sobre (su) cadáver».

La tensión en torno a las operaciones también quedó reflejada en el testimonio de uno de los integrantes de la tripulación de Odyssey de aquella época, entrevistado ahora por The Telegraph.

El antiguo tripulante aseguró que la Guardia Civil española los «aterrorizaba a la menor oportunidad» mediante lo que describió como constantes acosos cuando la embarcación se aproximaba a Gibraltar.

Finalmente, la localización y recuperación del galeón no avanzó. El HMS Sussex continuaría, según las estimaciones recogidas por el diario, en el fondo del mar a una distancia situada entre tres y nueve millas de Gibraltar.

Más de veinte años después de aquellas investigaciones, el pecio y la carga de oro que supuestamente conserva permanecen sin recuperar.

Tampoco se habría producido ningún avance significativo en la búsqueda desde que las consideraciones diplomáticas y la disputa sobre las aguas próximas a Gibraltar llevaron a frenar una operación que podía haber permitido localizar uno de los tesoros submarinos de mayor valor económico atribuido.