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El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en una reciente visita a sus tropas en DonetskAFP

540 días de guerra en Ucrania

Funcionarios del Pentágono apuntan a que Ucrania no logrará los objetivos de su contraofensiva

Fuentes de inteligencia de EE.UU. revelan al Washington Post que Kiev cometió un error estratégico fatal. Habrá que esperar a una nueva oportunidad en el futuro

Melitopol, la ciudad ucraniana que alberga un importante nudo logístico esencial para las tropas rusas, es el gran objetivo de la actual contraofensiva ucraniana.

Su conquista permitiría a las fuerzas de Kiev cortar los suministros de prácticamente todo el sur de la Ucrania ocupada por Rusia y dejar a tiro de piedra la llegada al mar de Azov rompiendo el corredor terrestre que une Rusia y Crimea.

Sin embargo, probablemente Ucrania no alcanzará ese objetivo. Al menos no en la actual contraofensiva.

Así lo cree la inteligencia militar estadounidense que, según afirmaron fuentes del Pentágono al Washington Post, señala que Kiev no cumplirá su principal ofensiva.

La evaluación de los servicios de inteligencia estadounidenses señala que Rusia ha mostrado una gran habilidad en fortificar el territorio ocupado, lo que ha impedido a las tropas ucranianas avanzar más que unos pocos kilómetros.

Un avance que ha permitido liberar varias localidades, eso sí, de pequeño tamaño y escaso valor estratégico a un coste de vidas y material enorme.

Las fuentes consultadas por el Washington Post apuntan, en ese sentido, no dan opciones a una contraofensiva en la que Estados Unidos ha invertido miles de millones de dólares en armamento entregado a Kiev.

Ahora mismo, las fuerzas ucranianas se encuentran muy lejos de Melitopol, encalladas en la ciudad de Robotyne, que Ucrania trata de conquistar desde hace semanas, de momento sin resultado.

Aunque se sabía que lograr un avance veloz como el que permitió liberar amplias áreas en las regiones de Jarkov y Jersón en septiembre de 2022, se esperaba que el armamento proporcionado a Ucrania, y en especial los carros de combate Leopard y los blindados Bradley, permitirían a Kiev lograr una contraofensiva exitosa.

Según el Post, las pérdidas masivas en las filas de Kiev era algo previsto y aceptado por el alto mando ucraniano, pero se esperaba que, a cambio, se lograría empujar la línea de combate más al sur de Melitopol. Eso no ha sucedido y no parece que vaya a suceder.

Los analistas consultados por el Post apuntan a que las fuerzas de Kiev tal vez logren superar la primera línea defensiva, pero tendrán muy difícil superar las tres líneas fortificadas construidas por Rusia.

El motivo de este fracaso, apunta el Post, es que las fuerzas ucranianas habrían optado por no seguir las recomendaciones de los funcionarios del Pentágono, que habían sugerido a Kiev concentrar todas las fuerzas desplegadas en un único punto.

Sin embargo, el alto mando ucraniano optó por dividir sus fuerzas y repartirlas en varios esfuerzos de contraofensiva menores, lo que habría llevado al bloqueo.

Preguntado sobre esta situación, el general Mark A. Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, restó importancia al supuesto fracaso ucraniano.

Además, explicó que los conceptos «éxito» y «fracaso» son relativos, y que el éxito de una ofensiva no puede medirse solo por la cantidad de terreno conquistado.

En ese sentido, llamó la atención sobre el hecho de que las fuerzas ucranianas han logrado desgastar enormemente a las fuerzas rusas desde que iniciaron las operaciones de contraofensiva en junio, un desgaste que continúa en este momento y que, eso sí, no parece que vaya a detenerse en el futuro cercano.

«Los rusos están en muy mal estado. Han sufrido una gran cantidad de bajas y su moral es mala», señaló al Post.