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Imágenes del atropello masivo de MúnichAFP

Mueren una madre y su hija, heridas en el atropello múltiple de esta semana en Múnich

El canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz, acudió este sábado a depositar flores al lugar de los hechos, y aseveró que el autor será castigado con «toda la dureza de la ley»

Una mujer de 37 años y su hija de dos años, que resultaron heridas, junto a otras 35 personas, en el atropello múltiple ocurrido este jueves en la ciudad alemana de Múnich, murieron este sábado, anunció la Policía local.

«Lamentablemente tenemos que confirmar la muerte ocurrida hoy de la menor de dos años y de su madre», declaró a la AFP un portavoz policial, Ludwig Waldinger. Poco antes, el canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz, había acudido a depositar flores al lugar de los hechos, donde realizó un llamamiento a la unidad e instó a que el autor sea castigado con «toda la dureza de la ley».

De los 39 heridos que se habían contabilizado, madre e hija eran las únicas que se hallaban en estado crítico a raíz del atropello, que dejó además ocho lesionados graves y diez de gravedad mediana.

Poco antes de conocerse la noticia, el canciller alemán, Olaf Scholz, había acudido a depositar flores al lugar de los hechos, donde realizó un llamamiento a la unidad del país, e instó a que los autores de este tipo de actos sean castigado con «toda la dureza de la ley».

«Es motivo de aflicción y es algo que nos alecciona a hacer todo lo que está en nuestra mano para evitar esta clase de sucesos», declaró el canciller con respecto al atropello masivo, el segundo de este tipo en dos meses después del de Magdeburgo (este), que causó seis muertos y varios cientos de heridos el pasado 20 de diciembre.

La Fiscalía General del Estado asumió este viernes la investigación de los hechos, después de que la Policía hallase indicios que la hacían sospechar de una posible motivación islamista.

El autor, un ciudadano afgano de 24 años, que fue detenido en el momentos, reconoció en el interrogatorio que había embestido de forma deliberada contra la manifestación de empleados públicos convocada por el sindicato Verdi y adujo para ello una «explicación religiosa», según dijeron los investigadores el viernes en una rueda de prensa en Múnich.

De acuerdo con el tabloide Bild, durante el interrogatorio el sospechoso afirmó que Dios le había ordenado arrollar a la gente «para enviarlos a todos al paraíso».

En contra de lo que había trascendido inicialmente, el detenido se hallaba legalmente en Alemania –aunque su solicitud de asilo había sido rechazada en 2016– y no contaba con antecedentes penales, pero según algunos medios padecía alucinaciones y se había comportado de forma llamativa en los últimos tiempos.

El mes pasado, otro ciudadano afgano fue detenido como sospechoso de un ataque con cuchillo en Aschaffenburg –igual que Múnich, en la región meridional de Baviera– en el que fueron asesinados un niño de dos años y un hombre de 41 que acudió a ayudarle, lo que conmocionó al país y dio un vuelco a la campaña de cara a las elecciones del 23 de febrero.