El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una ceremonia por los ataques del 7 de octubre
Israel permitirá ayuda humanitaria para Gaza sólo a empresas civiles para evitar que se beneficié Hamás
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció este miércoles que de cara al futuro quiere que una estructura de empresas civiles se encargue de entregar la ayuda humanitaria en Gaza, bloqueada desde el pasado dos de marzo, para evitar que esta pueda llegar a manos de Hamás, aunque aclaró que este mecanismo no sería de aplicación inmediata.
En una nota difundida por su ministerio, Katz apuesta por «crear una infraestructura» que se encargue de la distribución de alimentos, medicinas y combustible «a través de una empresa civil».
Si bien el titular de Defensa habló de «un futuro» sin especificar cuándo pondrían en marcha esta iniciativa, el ministro de Seguridad Nacional, el radical Itamar Ben Gvir, informa Efe, no tardó en mostrar su rechazo a esta propuesta en su cuenta de X.
Captura de pantalla del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir
«Mientras nuestros rehenes languidezcan en los túneles, no hay razón para que entre en Gaza ni un solo gramo de alimento ni ninguna ayuda. Detener la ayuda es una de las principales palancas de presión sobre Hamás y restablecerla antes de que Hamás se ponga de rodillas y libere a todos nuestros rehenes, sería un error histórico», escribió.
Asimismo, advirtió que hará todo lo que esté a su alcance para evitar que la ayuda humanitaria vuelva a entrar en Gaza, y pidió tanto a Katz como al propio primer ministro, Benjamín Netanyahu, que «no tomen esta medida insensata».
Poco después, en declaraciones recogidas por medios israelíes, Katz quiso aclarar que en su mensaje no hablaba de una reanudación inmediata de la ayuda en Gaza sino de «construir un mecanismo para utilizar empresas civiles, para impedir que Hamás acceda a la ayuda en un futuro».
«Ahora mismo, nadie se está preparando para traer ayuda», agregó, y aseguró que la prohibición de la ayuda es «una de las principales herramientas» utilizadas para presionar a Hamás. «Es una vergüenza que haya quienes intenten engañar», dijo sobre las declaraciones de Ben Gvir sin mencionarlo directamente.
Desde que Israel cerró los cruces fronterizos el pasado dos de marzo, dos días después del final de la primera fase del alto el fuego, la entrada de alimentos, medicinas y combustible ha sido restringida, lo que está agravando la crisis humanitaria en el enclave palestino.
La falta de combustible, por ejemplo, está afectando las bombas de agua y las plantas desalinizadoras de la Franja. Además esta semana el Gobierno gazatí de la organización terrorista Hamás, acusó a Israel de destruir el 90 % de la infraestructura de agua y saneamiento.
Philippe Lazzarini, jefe de la UNRWA, la cuestionada a agencia de la ONU para los refugiados palestinos, advirtió ayer que los «limitados suministros entregados durante el alto el fuego temporal» se han agotado ya, lo que pone en riesgo de hambruna a la población gazatí.