Aeropuerto de Heatrow en Londres
Un «problema técnico» paraliza temporalmente todos los vuelos que salen del Reino Unido
Este incidente, del que todavía se desconocen los detalles, se inició en el centro de control aéreo de Swanswick, cerca de la capital británica
Un «problema técnico» detectado en un centro de control aéreo cercano a Londres afectó este lunes a todos los vuelos que parten del Reino Unido y está causando retrasos en gran parte de los aeropuertos del país.
«Un problema técnico que afecta al Servicio Nacional de Tráfico Aéreo (NATS) está afectando a todos los vuelos de salida en el Reino Unido», dijo el aeropuerto de Londres Gatwick en su cuenta de X, que confirmó que no hay salidas desde el nodo aéreo «hasta que se resuelva la situación».
Mapa de Flightradar24 que muestra la paralización de los despegues de aviones de los aeropuertos británicos
Este incidente, del que todavía se desconocen los detalles, se inició en el centro de control aéreo de Swanswick, cerca de la capital británica, según informó NATS en un comunicado.
En una actualización posterior, el NATS señaló: «Nuestros ingenieros están trabajando arduamente para resolver el problema lo más rápido posible y estamos trabajando en estrecha colaboración con las aerolíneas para ayudar a minimizar las interrupciones».
Minutos después, el aeropuerto de Londres Gatwick informó en su cuenta de X de que los vuelos habían vuelto a salir, pero que se registrarán retrasos en algunas de sus operaciones.
El organismo británico de tráfico aéreo informó que, tras el incidente, limitaría el número de aviones que sobrevuelan el área de control de Londres por motivos de seguridad.
Otros aeropuertos de la capital británica como Heathrow o Stansted notificaron asimismo que habían sido afectados por el incidente técnico, así como otros aeródromos del país como el de Mánchester, Birmingham o Edimburgo (Escocia).
Se trata del último incidente serio en la aviación comercial británica en los últimos meses.
Un incendio en una subestación eléctrica obligó el pasado 21 de marzo al cierre del aeropuerto londinense de Heathrow, el de más tráfico de Europa, durante buena parte de la jornada, lo que obligó a cancelar más de 1.300 vuelos y a desviar numerosos aviones a otros aeropuertos del Reino Unido o de Europa continental.