Un cartel con la recompensa por la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro
Las condiciones que Maduro puso a Trump para dejar el poder: 200 millones, impunidad total y exilio a medida
Nicolás Maduro, dictador de Venezuela, estuvo dispuesto a abandonar el poder, aunque no a cualquier precio. Según ha informado el medio The Telegraph, el mandatario venezolano, durante su llamada telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, ofreció una salida negociada del poder a cambio de 200 millones de dólares para su fortuna privada, una amnistía total para él y su cúpula, y un exilio en un país «amigo» dentro del hemisferio occidental.
Esta llamada telefónica, que tuvo lugar el pasado 21 de noviembre, ha sido motivo de controversia por las diferentes informaciones que han ido saliendo de la misma, procedentes de Trump y Maduro, en plena escalada de Estados Unidos contra el narcotráfico –y, por tanto, contra Maduro como cabecilla del Cartel de los Soles, tal como lo consideran las autoridades estadounidenses–.
Según se ha podido saber, el principal escollo para Trump a la hora de aceptar las condiciones de Maduro no fue ni el dinero, ni el exilio –él mismo propuso Rusia o China–, sino la impunidad total que reclama el presidente venezolano para él y para un centenar de altos cargos, muchos de ellos vinculados a narcoestructuras señaladas por Washington.
En lo relativo al dinero –200 millones de dólares, unos 150 millones de euros–, se cree que esa cifra podría proceder incluso de fondos ya congelados por autoridades estadounidenses.
Sin embargo, como se ha dicho, el verdadero punto de ruptura fue su insistencia en una amnistía en bloque para toda su estructura de poder y en que sus propios aliados controlaran un eventual gobierno de transición, encargado de pilotar unas futuras elecciones. Para Washington, aceptar esas condiciones supondría dejar intacto el llamado Cartel de los Soles, la red de militares y dirigentes chavistas acusados de controlar buena parte del narcotráfico venezolano y catalogada por Estados Unidos como organización terrorista extranjera.
Diosdado Cabello, la mano derecha de Maduro
Tras la llamada, y el fin del plazo que Trump le dio a Maduro para abandonar el poder –el pasado viernes–, Washington ha redoblado la amenaza contra Caracas y, este martes, durante una reunión con su Gabinete, Trump aseguró «ataques inminentes en tierra contra objetivos venezolanos». «El objetivo de estas acciones es acabar con esos hijos de perra», aseguró el mandatario norteamericano, haciendo referencia a quienes, según él, han invadido de drogas a su país.
Aceptar la inmunidad de Maduro supondría, además, un choque con uno de los objetivos estratégicos prioritarios de Washington: desmantelar definitivamente la narcoestructura del chavismo. Situado entre la espada y la pared, con sus condiciones rechazadas, a Maduro se le van acabando las opciones y la expectativa por los siguientes pasos de Trump crece. A nadie se le escapa la fecha simbólica del próximo miércoles 10 de diciembre, cuando en Oslo tendrá lugar la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz que ganó la opositora venezolana, María Corina Machado, y que suma aún más presión a la cúpula chavista.