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Naveed Akram, a la derecha, habría realizado el atentado junto a su padre

Despierta del coma uno de los dos autores del atentado de Sídney

Naveed Akram habría actuado junto a su padre, que murió durante el ataque

El joven sospechoso de disparar el domingo junto a su padre contra un acto de celebración de la comunidad judía en Sídney, matando a 15 personas, ha despertado del coma en el que había estado tras ser herido el día del atentado, que dejó unos 40 heridos.

La cadena pública australiana ABC confirmó, citando fuentes vinculadas al caso, que Naveed Akram, de 24 años, salió del estado de coma y ha recuperado la consciencia, sin mayores detalles sobre su estado de salud. El joven sigue hospitalizado y bajo custodia policial, mientras que su padre, Sajid Akram, fue abatido a tiros por un agente en Bondi Beach, la turística playa en la que tuvo lugar el atentado.

Según las investigaciones preliminares, las autoridades creen que padre e hijo actuaron de manera independiente y que estuvieron influidos por ideología vinculada al Estado Islámico (EI), que se desarrolló durante un acto de la comunidad judía por la festividad de Janucá.

Por su parte, el Departamento de Inmigración de Filipinas (BI, en inglés) confirmó este martes a la agencia Efe que los dos presuntos atacantes estuvieron en Filipinas casi todo noviembre. «Sajid Akram, de 50 años, ciudadano indio (residente australiano), y Naveed Akram, de 24 años, ciudadano australiano, llegaron juntos a Filipinas el 1 de noviembre de 2025 desde Sídney», indicó el BI.

Los hombres registraron su estadía en la ciudad de Davao, capital de la isla de Mindanao, donde actúan varios grupos afines al Estado Islámico. La ciudad de Marawi, en el sur de Mindanao, fue tomada por células del EI durante meses en 2017.

Un ataque planificado

El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha calificado el atentado de acto «meticuloso, calculado y a sangre fría». Las autoridades creen que el ataque tuvo un componente antisemita y golpeó uno de los enclaves más emblemáticos y turísticos del país.

Las pesquisas están siendo coordinadas por la Policía de Nueva Gales del Sur junto al Equipo Conjunto Antiterrorista, con el apoyo de la Policía Federal Australiana, ASIO y socios internacionales del grupo Five Eyes. El jefe policial del estado, Mal Lanyon, confirmó también que ambos sospechosos habían viajado a Filipinas y que en el vehículo del hijo se hallaron banderas del Estado Islámico de fabricación casera y artefactos explosivos improvisados.

Un miembro de la comunidad judía enciende una vela en la escena de un tiroteo en Bondi BeachAFP

El ataque se produjo sobre las 18:40 hora local del domingo, cuando padre e hijo abrieron fuego con rifles contra la multitud reunida en el parque Archer, junto a la popular playa de Bondi. Tras los primeros disparos, la Policía acudió rápidamente y se produjo un intercambio de fuego en el que dos agentes resultaron heridos.

Las víctimas del atentado tenían entre 10 y 87 años e incluyen a una niña de 10 años, un rabino nacido en Reino Unido, un oficial de Policía retirado, un superviviente del Holocausto y un ciudadano francés. El ministro de Salud de Nueva Gales del Sur, Ryan Park, informó de que 26 personas continúan hospitalizadas, 12 de ellas en estado crítico.

Entre los heridos se encuentra Ahmed al Ahmed, ciudadano de origen sirio de 42 años, que fue reconocido por su actuación al desarmar a uno de los atacantes. Albanese lo visitó este martes en el hospital y lo definió como «un verdadero héroe australiano». Según relató el primer ministro, Ahmed decidió actuar al presenciar el tiroteo mientras se encontraba con amigos en la playa. Se escondió detrás de unos vehículos, sorprendió a uno de los asaltantes y logró quitarle el rifle con sus propias manos, antes de resultar herido en el brazo y la mano.

En respuesta al atentado, Albanese ha anunciado que su Gobierno impulsará un endurecimiento de las leyes sobre armas de fuego, con el objetivo de reforzar el sistema de control de licencias. Entre las medidas figuran la aceleración del Registro Nacional de Armas, un mayor uso de inteligencia criminal en la concesión de permisos, la posible limitación del número de armas por persona y la revisión de los tipos de armas permitidas.

Sajid Akram contaba con licencia de armas desde hacía una década y tenía al menos seis armas registradas, un hecho que ha intensificado el debate nacional sobre la seguridad y el control del armamento tras la tragedia.