Paso a paso: así fue el mayor golpe contra las drogas sintéticas en Europa con epicentro en Polonia
Una operación histórica coordina a seis países y derriba una estructura criminal que movía precursores químicos suficientes para producir cientos de toneladas de drogas
Imagen de uno de los laboratorios
La Unión Europea la ha calificado como la operación más grande jamás realizada contra la producción y distribución de drogas sintéticas. Culminó la semana pasada con decenas de detenciones, el cierre de numerosos laboratorios clandestinos y la incautación de enormes cantidades de sustancias químicas que podían generar miles de millones de euros en drogas ilegales.
El operativo, bautizado con el nombre «Fabryka», fue coordinado por Europol e implicó a fuerzas policiales y fiscales de Polonia, Alemania, Bélgica, los Países Bajos, la República Checa y España. La investigación, que abarcó más de un año de trabajo de inteligencia y operaciones encubiertas, se centró en una red internacional que importaba grandes cargas de precursores químicos desde China e India para producir drogas sintéticas en varios países europeos.
La investigación arrancó en 2024 cuando agentes polacos detectaron movimientos inusuales de sustancias químicas que, aunque legales, estaban siendo importadas en cantidades muy superiores a las que justificarían industrias legales. Estas sustancias -normalmente utilizadas en procesos farmacéuticos o industriales- eran luego reenvasadas y trasladadas a laboratorios clandestinos en distintos países europeos. A partir de entonces, y bajo la coordinación de Europol, se creó un grupo de trabajo multinacional que compartió información, analizó movimientos financieros y estableció una serie de acciones operativas. Las investigaciones se extendieron durante 2025, con más de 20 jornadas de acción dirigidas contra los distintos grupos criminales implicados.
El 16 de enero de 2026 fue la fecha clave: en una jornada de operativos simultáneos en varios países europeos, las fuerzas policiales ejecutaron registros y detenciones coordinadas. El resultado fue:
• 85 personas detenidas en total, entre las que se incluyen dos presuntos cabecillas, ambos de nacionalidad polaca.
• 19 arrestos en Polonia durante esa jornada clave, movilizando a cerca de 400 agentes en diferentes regiones del país.
• Reducción de 24 laboratorios clandestinos a escala industrial, ubicados en distintas naciones europeas.
• Más de 100 registros domiciliarios y de instalaciones, además de la identificación de numerosos puntos de distribución y almacenes.
Las detenciones se produjeron principalmente en Polonia, aunque también hubo arrestos y actuaciones en Alemania, Bélgica y Países Bajos. Aunque los detalles exhaustivos de nacionalidad de todos los detenidos no han sido publicados oficialmente para respetar procesos legales, se sabe que la mayoría eran ciudadanos polacos relacionados con la logística y dirección de la red, con participación de ciudadanos belgas y holandeses en funciones específicas dentro de la estructura criminal.
El golpe policial ha tenido consecuencias materiales de enorme escala:
Sustancias químicas
• Se confiscaron alrededor de 1.000 toneladas de precursores químicos -compuestos necesarios para fabricar drogas sintéticas como MDMA (éxtasis), anfetamina, metanfetamina y catinonas-.
• Las autoridades estiman que esos insumos químicamente puros podrían haber generado más de 300 toneladas de drogas acabadas, con un valor de mercado multimillonario.
Drogas y residuos
• Además de los precursores, se incautaron 3.559 kilos y 982 litros de drogas ya procesadas o en fase de producción, incluyendo compuestos de MDMA, 4-CMC y otros estimulantes sintéticos.
• Se hallaron más de 120.000 litros de residuos químicos tóxicos derivados de la manufactura ilícita.
Bienes y logística
• Vehículos de alta gama, bienes inmuebles y cuentas bancarias de sospechosos fueron bloqueados o confiscados como parte de las medidas destinadas a cortar los flujos financieros delictivos.
Las investigaciones han permitido reconstruir, con base en pruebas forenses y análisis de comunicaciones, el funcionamiento de la organización:
1. Importación legal de químicos desde China e India: Los precursores eran adquiridos por empresas con licencias aparentemente legítimas, pero en cantidades muy superiores a las necesarias para operaciones normales.
2. Reenvasado y redistribución: Una vez en Europa, las sustancias eran reenvasadas, etiquetadas de nuevo y transportadas a varios países de la UE donde estaban ubicados los laboratorios clandestinos.
3. Producción en laboratorios clandestinos: En los 24 laboratorios identificados en países como Polonia, Alemania, Bélgica, los Países Bajos y la República Checa, los químicos eran transformados en drogas sintéticas listas para su distribución.
4. Distribución y blanqueo: Las autoridades señalan que la red utilizaba empresas pantalla y estructuras complejas para mover no solo mercancía, sino también dinero, facilitando la entrada de beneficios ilegales en la economía formal.
España en el operativo
España participó en este operativo a través de la Policía Nacional, que integró el grupo de trabajo desde fases tempranas y contribuyó al intercambio de inteligencia y coordinación operativa con otros cuerpos policiales europeos. Aunque no han trascendido cifras de detenciones concretas en territorio español, la participación institucional se centró en análisis de información, apoyo logístico y colaboración con Europol en las fases de planificación y ejecución de las acciones.
Desde Europol, Andy Kraag, responsable del Centro Europeo contra la Delincuencia Organizada Grave, afirmó que se trata de «la operación más grande que jamás hayamos llevado a cabo contra la producción y distribución de drogas sintéticas», y describió la acción como un «duro golpe a las organizaciones criminales que operan en este sector». Por su parte, las autoridades policiales polacas han destacado el papel de sus investigadores para detectar a tiempo las importaciones sospechosas y coordinar esfuerzos que permitieron desmantelar la red antes de que pudiera consolidar aún más su capacidad productiva.
Un hito en la lucha contra las drogas sintéticas
Tras las detenciones, los sospechosos enfrentan procesos judiciales en sus respectivos países, bajo acusaciones que van desde tráfico y fabricación de drogas hasta formación de organización criminal, blanqueo de capitales y violaciones aduaneras y fiscales. Las autoridades europeas han señalado que algunos de los arrestados ya han sido puestos a disposición judicial, con medidas cautelares como prisión preventiva en varios casos mientras se desarrollan los procesos.
El avance de estos procedimientos será clave para determinar si esta operación desarticula de raíz las estructuras de producción, o si por el contrario solo representa un golpe temporal en un mercado que ha demostrado ser dinámico y adaptable.
La combinación de volúmenes jamás vistos de incautaciones de precursores, múltiples países implicados, y la extensión de la red criminal ha llevado a que expertos y autoridades coincidan en que esta operación marca un punto de inflexión en la lucha europea contra estas sustancias.
Si bien aún es pronto para medir el impacto a largo plazo en el mercado negro, las autoridades esperan que el desmantelamiento de esta cadena de suministro -desde la importación de químicos hasta la producción industrial clandestina- sirva como base para futuras investigaciones y cooperación policial transfronteriza.