Un instructor militar durante un entrenamiento militar básico en un lugar no revelado en la región de Zaporiyia
La invasión de Ucrania deja ya cerca de dos millones de soldados muertos y castiga especialmente a Rusia
La invasión rusa de Ucrania va ya camino de cumplir su cuarto aniversario, mientras que los esfuerzos por lograr un acuerdo de paz se redoblan. La semana pasada, Emiratos Árabes Unidos (EAU) acogió una reunión trilateral con delegaciones ucranianas y rusas, y Estados Unidos como mediador. Esta guerra ya se ha convertido en la más larga de Rusia, superando en duración a la lucha de la Unión Soviética contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La «operación militar especial» lanzada por el autócrata ruso, Vladimir Putin, el 24 de febrero de 2022 va ya camino de alcanzar los dos millones de bajas, según un reciente estudio publicado este martes por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
En su informe, el think tank estadounidense revela que el Ejército ruso ha sido el que ha sufrido el mayor número de pérdidas en este conflicto, con casi 1,2 millones. Ucrania, por su parte, suma unos 600.000 soldados muertos, heridos o que se encuentran desaparecidos. Estos datos elevan el número total de bajas durante la invasión a 1,8 millones. De continuar a este ritmo, el CSIS asegura que para la primavera de este año se podrían alcanzar los dos millones de pérdidas. A lo largo de todo el conflicto, calcular o conocer el número de muertos en el campo de batalla ha resultado difícil, ya que ninguna de las partes divulga cifras oficiales. Por ello, el think tank estadounidense se ha basado en estimaciones de los gobiernos estadounidense y británico.
Además, a estos datos ya de por sí espeluznantes, hay que añadir los civiles muertos desde 2022, siendo el pasado año el más mortífero desde el inicio del conflicto, según datos de Naciones Unidas. Tan solo en 2025, 2.500 personas murieron en Ucrania por ataques rusos. En total, la guerra se ha cobrado la vida de casi 15.000 civiles y herido a otros 40.600, según un informe de la misión de observación de los derechos humanos de las Naciones Unidas en Ucrania, publicado a principios de enero. El Kremlin no ha tardado en salir a desmentir este informe que, en declaraciones de su portavoz, Dmitri Peskov, ha apuntando que «no se debe considerar como información veraz».
Tan solo en 2025, 2.500 personas murieron en Ucrania por ataques rusos
Moscú redobló los bombardeos contra ciudades ucranianas la pasada primavera, coincidiendo con las negociaciones de paz en Turquía, auspiciadas por la Administración de Donald Trump. Esta nueva ronda de conversaciones no arrojó ninguna luz para poner fin al conflicto y las partes tan solo acordaron varios intercambios de prisioneros. El pasado noviembre, sin embargo, se filtró un nuevo plan de 28 puntos, totalmente inclinado a las exigencias del Kremlin, para lograr la paz. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, junto a sus aliados europeos, lleva meses perfilando la hoja de ruta para no verse obligado a aceptar una rendición sobre el papel. Zelenski declaró este lunes que «esta semana» se podría volver a celebrar una nueva reunión con las delegaciones rusas y estadounidense en Abu Dabi.
Aunque ciertos puntos siguen siendo extremadamente complicados de resolver, como la cesión de territorios o la gestión de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa y actualmente ocupada por Rusia. A modo de presión, la Administración de Trump, según publicó este martes The Financial Times, ha vinculado las garantías de seguridad de Estados Unidos a Ucrania con que este último se retire de la parte que controla de la región del Donbás, como exige el Kremlin. Asimismo, Washington ha prometido más armamento al Ejército ucraniano en tiempos de paz. Este domingo, el presidente ucraniano señaló que el documento sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos «está listo al cien por cien» para su firma. Zelenski agregó que su país también cuenta con el aval de los europeos.
«Las segundas garantías para Ucrania son las garantías de seguridad europeas, la 'coalición de voluntarios' y, lo más importante, la adhesión a la Unión Europea. Se trata de garantías de seguridad económica para Ucrania», insistió. Además de la entrega de la región del Donbás, el plan de paz para el país invadido también plantea que el Ejército ruso se retire del territorio que ha ocupado en las provincias de Sumi, Járkov y Dnipropetrovsk y que se congele la línea del frente en Jersón y Zaporiyia. También limita el Ejército ucraniano a 800.000 efectivos y obliga a Ucrania a renunciar a formar parte de la OTAN. Un último punto complicado es la gestión de la central nuclear de Zaporiyia, que Kiev reclama, al igual que Rusia, mientras que Washington propone una colaboración conjunta.