Ronald Hicks es el nuevo arzobispo de Nueva York y llama a defender la dignidad humana
Ronald Hicks es el nuevo arzobispo de Nueva York y llama a defender la dignidad humana
El nuevo arzobispo de Nueva York destaca la defensa de la dignidad humana y su compromiso con la comunidad latina
Ronald Hicks, de 58 años, asumió este viernes como arzobispo de Nueva York en una ceremonia celebrada en la catedral de San Patricio de Manhattan, en inglés y español, ante más de 2.000 asistentes, entre líderes religiosos, políticos, del sector empresarial y familiares.
Hicks recibió el báculo de su predecesor, Timothy Dolan, quien renunció al cumplir los 75 años, como establece la normativa de la Iglesia. Tras el acto tradicional de tocar la puerta principal con un martillo dorado y ser recibido por Dolan y la jerarquía católica, Hicks se dirigió a la cátedra, símbolo de autoridad y enseñanza sobre la arquidiócesis, que cuenta con más de 2,5 millones de feligreses.
«Una Iglesia que defiende la dignidad humana en todas las formas posibles, que sigue el ejemplo de Jesús y se inclina más allá de su comunidad para mostrar bondad. Este es el tipo de Iglesia en el que creo», afirmó Hicks al iniciar su primer mensaje y misa como arzobispo. Durante la liturgia se incorporaron lecturas en español, incluidas las de Samuel Jiménez, amigo cercano del prelado, y canciones significativas como Alma misionera.
Nacido en Chicago, Hicks fue designado arzobispo el 8 de diciembre por el papa León XIV. Su experiencia pastoral incluye cinco años en El Salvador, al frente de Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), supervisando programas en nueve países, lo que consolidó su compromiso con la comunidad latina.
Hicks incluyó en su escudo episcopal un homenaje al arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero y destacó la fe y la misión de la Iglesia, citando en español el tema Un verano en Nueva York de El Gran Combo de Puerto Rico como símbolo de su bienvenida a la ciudad, aunque recordó que «Chicago siempre será mi ciudad favorita».
Con un mensaje de gratitud, unidad y servicio, Hicks inició oficialmente su ministerio como undécimo arzobispo de Nueva York, llamando a la comunidad católica a seguir la fe y defender la dignidad humana en todos los ámbitos de la sociedad.