Los dictadores Daniel Ortega de Nicaragua y Miguel Díaz Canel de Cuba en Caracas
La dictadura de Nicaragua revoca la exención de visados que permitió a miles de cubanos desbordar la frontera sur de EE.UU.
Durante años las dictaduras de Cuba y Nicaragua hicieron negocio con la inmigración ilegal y al mismo tiempo agudizaron la crisis migratoria en EE.UU.
La dictadura de Nicaragua, copresidido por Daniel Ortega y su mujer, Rosario Murillo, puso fin el domingo a la exención de visa a los ciudadanos cubanos algo que hasta ahora permitía un puente aéreo entre La Habana y Managua para luego alcanzar la frontera sur de Estados Unidos.
El régimen centroamericano aliado de la dictadura de comunista de Cuba cambió la clasificación migratoria de visado para ciudadanos cubanos, que pasan de la categoría «A», de «exento de visa», a la «C», de «visa consultada sin costo».
La medida está contenida en una disposición emitida con fecha de 8 de febrero de 2026 por la Dirección General de Migración y Extranjería, firmada por el comisionado general y director de la entidad, Juan Emilio Rivas, y que establece que la misma será efectiva para todos los ciudadanos cubanos «con pasaportes ordinarios».
También contempla que esta nueva pauta migratoria será puesta en conocimiento del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, para que en coordinación con la dirección de Migración se dé a conocerla a las líneas de transporte aéreo «para su aplicación inmediata».
Esta norma igualmente será notificada por la Cancillería nicaragüense a la representación consular de Cuba en el país centroamericano.
«El Estado de Nicaragua, es soberano de establecer las categorías migratorias de visa para el ingreso de ciudadanos de otras nacionalidades, así también regular su ingreso, egreso y permanencia en el territorio nacional», indica la disposición legal, pero lo cierto es que el régimen sandinista busca calmar a la Administración del presidente Donald Trump que tiene en la mira a Managua por, entre otras cosas, promover la inmigración ilegal.
En noviembre de 2021, Nicaragua se sumó a la limitada lista de opciones para que algunos cubanos, de forma definitiva o temporal, pudieran escapar de la isla pagando exorbitantes sumas de dinero a agencias de viajes y aerolíneas vinculadas a las dictaduras de ambos países.
Solo en concepto de «tarifas» la dictadura de Nicaragua cobró 1.000 dólares por cada pasajero proveniente de la isla
Esa decisión pretendía «promover el intercambio comercial, el turismo y la relación familiar humanitaria», según justificó la dictadura de Ortega, uno de los aliados de la dictadura de Cuba en Centroamérica.
En ese entonces, el director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida, Jorge Duany, explicó a Efe que esta medida aumentaría el tráfico de cubanos hacia Nicaragua, ya sea para hacer compras y revenderlas en la isla, o desplazarse hacia México para cruzar la frontera con EE.UU. Esta segunda opción, finalmente, fue la preferente para la mayoría de los que aprovecharon la falta de exigencia de visa para salir de Cuba.
Ya se había producido un flujo cuantioso de cubanos hacia EE.UU. y otros países, agravado por la crisis sanitaria, económica y política en Cuba y ese éxodo se intensificó en los últimos cuatro años.
De acuerdo con una investigación del programa de migración, remesas y desarrollo del Diálogo Interamericano, un grupo de investigación con sede en Washington, al menos 100,000 pasajeros de Haití y Cuba llegaron en vuelos chárter a Nicaragua en 2023, rumbo a la frontera entre Estados Unidos y México. El informe añade que el régimen nicaragüense también permitió vuelos desde países como Libia, Marruecos, Venezuela y otros países.