El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Salón Este de la Casa Blanca
«Hola, soy John Barron»: un imitador de Trump se hace pasar por él en televisión y se vuelve viral
Una conexión telefónica en directo en un programa de televisión de Estados Unidos se ha convertido en un fenómeno viral, la razón: se trataba de un imitador del presidente Donald Trump. De hecho, el imitador logró convencer a espectadores y analistas en un programa televisivo por cable de que era el mandatario al otro lado de la línea, aunque se presentase como un republicano de Virginia: «Hola, soy John Barron», así empezó el episodio.
El incidente tuvo lugar el pasado viernes en Washington Journal, espacio matinal de la cadena pública estadounidense C-SPAN, durante una sección en la que se abren las líneas de teléfono para que ciudadanos expresen sus opiniones sobre temas de actualidad. Cuando se discutía la reciente decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que anuló los aranceles impuestos por la Administración Trump, un interlocutor que se identificó como «John Barron» llamó para criticar en tono vehemente la sentencia judicial.
La voz del supuesto Barron, su forma de expresarse y los giros retóricos utilizados recordaban tanto al propio Trump que numerosos usuarios de redes sociales concluyeron que era el presidente haciendo pasar su intervención por una llamada anónima. El seudónimo «John Barron» tiene historia: fue utilizado por Trump en los años ochenta y noventa para hablar con periodistas haciéndose pasar por su jefe de prensa.
El revuelo fue inmediato. En cuestión de horas, en plataformas como X –antes Twitter– y Facebook la llamada se convirtió en tendencia con miles de comentarios, memes y especulaciones sobre la identidad del interlocutor. Algunos creían que Trump se había «colado» en la emisión para criticar al Supremo y a líderes demócratas como Hakeem Jeffries o Chuck Schumer, mientras que otros alertaban de las implicaciones posibles de que figuras políticas suplantaran su voz en medios de comunicación.
La propia C-SPAN se vio obligada a matizar la información tras el aluvión de comentarios: los técnicos de la cadena confirmaron que la llamada no procedía de Trump y que, de hecho, el número desde el que se transmitió pertenecía a una zona rural de Virginia –muy lejos de cualquier agenda pública conocida del presidente ese día–, descartando de forma explícita la posibilidad de que fuera él.