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Imágenes del Rancho IzaguirreUlises Ruiz / AFP

México  'El rancho de la muerte': el campo de entrenamiento del narcotráfico operado por el Cártel Jalisco Nueva Generación

El hallazgo del Rancho Izaguirre, en marzo de 2025 por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, marcó un antes y un después en la percepción de la violencia ligada al narcotráfico en México

El Rancho Izaguirre, conocido también como el «Rancho de la Muerte», en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, fue la imagen que sacudió a México y al mundo hace casi un año. Fotografías estremecedoras de cientos de zapatos, ropa esparcida y restos óseos hallados en una finca rural pusieron rostro al horror que las víctimas del crimen organizado han vivido en silencio durante décadas.

Ese lugar, descrito por colectivos de búsqueda como un «centro de exterminio» y por las autoridades como un sitio de reclutamiento y adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), evidenció la maquinaria brutal con la que operan los grupos del narcotráfico en el país.

El hallazgo, realizado en marzo de 2025 por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, marcó un antes y un después en la percepción de la violencia ligada al narcotráfico en México. Imágenes difundidas por la Fiscalía de Jalisco mostraban miles de objetos personales –desde zapatos y prendas de vestir hasta maletas y cuadernos–, presumiblemente de personas desaparecidas o reclutadas por la fuerza.

Vista aérea del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, JaliscoUlises Ruiz / AFP

Para muchos, esos rastros humanos eran evidencia de un campo de exterminio clandestino donde el miedo se combinaba con la metodología militar: jóvenes captados con engaños, adiestrados en el uso de armas y sometidos a prácticas brutales si se resistían. Versiones que circularon en redes y medios hablaban de hornos artesanales, fosas, restos calcinados y notas escritas por reclutas que jamás volvieron a casa.

La respuesta oficial, sin embargo, fue matizada. La Fiscalía General de la República de México (FGR) aseguró entonces que no tenía pruebas concluyentes de crematorios en el sitio, pero sí confirmó que el rancho funcionó como un centro de reclutamiento, adiestramiento y de operaciones del CJNG.

A pesar de esta precisión técnica, el caso generó una ola de indignación nacional. Se organizaron vigilias en plazas públicas, con familiares de desaparecidos llevando fotografías y zapatos para exigir justicia y memoria. La eliminación en un operativo militar este domingo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho' –líder del CJNG– arroja aún más luz sobre ese terror latente.

Miembros del colectivo 'Guerreros Buscadores' caminan junto a un antiguo campo de entrenamiento del crimen organizado en el Rancho IzaguirreUlises Ruiz / AFP

Como líder de uno de los mayores carteles del país centroamericano, es considerado uno de los narcotraficantes más peligrosos del mundo. 'El Mencho' construyó un imperio criminal que supo expandirse desde Jalisco hasta centros urbanos y rurales de múltiples estados mexicanos, imponiendo su ley con violencia extrema y control territorial.

Oseguera Cervantes pasó de ser un joven originario de una comunidad rural de Michoacán (oeste de México) a convertirse en uno de los narcotraficantes más poderosos y buscados del globo. Nacido en 1966 en Aguililla (Michoacán) migró a Estados Unidos en su juventud, donde fue detenido por delitos relacionados con drogas antes de ser deportado a México.

A su regreso, en los años noventa, se integró a estructuras del narcotráfico vinculadas al Cártel del Milenio, y tras la fragmentación de ese grupo criminal, encabezó la consolidación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a inicios de la década de 2010.

Bajo su liderazgo, el CJNG se expandió rápidamente hasta tener presencia en buena parte del territorio mexicano y consolidar rutas internacionales para el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos. Washington ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena.

La caída ahora del capo más buscado representa, para el Gobierno mexicano, «el mayor golpe al narcotráfico en décadas», según declaraciones oficiales. Pero las primeras horas tras su muerte estuvieron marcadas por la violencia: bloqueos, vehículos incendiados y enfrentamientos que obligaron a gobiernos estatales a elevar la presencia militar y cancelar vuelos en algunas regiones.

El futuro del CJNG tras la muerte de 'El Mencho' es incierto. Expertos advierten de que la violencia podría intensificarse, no desaparecer, ante luchas internas y reacomodos territoriales. Para las familias que aún buscan a sus seres queridos, las cientos de pertenencias halladas en Teuchitlán siguen siendo un recordatorio de un coste humano que ningún golpe a un capo podrá borrar del todo.