Aviones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el portaviones US Abraham Lincoln
El vicepresidente Vance advierte al régimen de Irán que se tome «en serio» las advertencias de EE.UU.
«No se puede dejar al peor y más loco régimen en el mundo tener armas nucleares», dijo el vicepresidente estadounidense
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, dijo que Irán debe tomar «en serio» las amenazas de una acción militar de Washington, un día después de que Donald Trump acusara a Teherán de desarrollar misiles capaces de alcanzar Estados Unidos y de continuar con sus ambiciones nucleares.
Los comentarios ocurren en vísperas de una reunión el jueves en Ginebra de delegados de Estados Unidos e Irán para una nueva ronda de negociaciones.
Vance dijo en entrevista con Fox News que pese a que el presidente Trump busca un acuerdo «por la vía diplomática», también tiene «el derecho» de recurrir a una acción militar.
«No se puede dejar al peor y más loco régimen en el mundo tener armas nucleares», dijo Vance.
«El presidente tiene otras herramientas a su disposición para asegurar que no pase. Ha demostrado su intención de utilizarlas y espero que los iraníes se lo tomen en serio en las negociaciones de mañana, porque eso es con certeza lo que el presidente prefiere».
Sus comentarios llegan después que Estados Unidos anunciara nuevas sanciones contra Irán, continuando con lo que Washington denomina su campaña de «máxima presión».
Mientras las fuerzas estadounidenses se concentran en Medio Oriente, Trump aseguró el martes en su discurso ante el Congreso que Irán busca desarrollar misiles con los que atacar a Estados Unidos.
También acusó a la República Islámica de tener «siniestras ambiciones nucleares» y de reconstruir el programa nuclear que fue atacado por Estados Unidos el año pasado.
Trump aseguró que Teherán ya «ha desarrollado misiles con los que puede amenazar a Europa y a nuestras bases en el extranjero, y están trabajando en construir misiles con los que puedan alcanzar a Estados Unidos».
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, adoptó antes un tono optimista y afirmó que había una «perspectiva favorable» para las negociaciones, mientras su ministro de Exteriores, Abás Araqchi, y su equipo partían hacia Suiza.
Irán también rechazó las declaraciones sobre su programa de misiles, calificándolas como «grandes mentiras».