Militares ucranianos caminan por la carretera hacia su base cerca del frente en la región de Donetsk, febrero de 2023
¿Quién está ganando la guerra de Ucrania? Los expertos opinan
Cuatro años eternos, cuatro años de sangre, sufrimiento y miles o millones de muertos. La verdad es una incógnita sin despejar en esta guerra de Europa que parece no tener fin.
Toneladas de proyectiles, misiles convencionales, hipersónicos, drones, sistemas de defensa aérea, minas antipersonas, bombas de racimo, termobáricas, carros de combate, soldados rusos, ucranianos y hasta de Corea del Norte y de África... Hay vidas humanas que valen menos que nada y armamento a destajo para los dos lados.
La invasión de Ucrania ha traído la desgracia –y la ruina– para los pueblos en guerra y para el resto de Europa. El mundo sigue atento entre avances y retiradas, en medio de conquistas y reconquistas. Estados Unidos no ha logrado hacer cumplir la palabra de Donald Trump de conseguir la paz ni en 24 horas como dijo, ni en dos semanas o 100 días como matizó más tarde. La pregunta ya no es, ¿hasta cuándo? La cuestión que responden los expertos consultados es: ¿quién va ganando?
Inocencio Arias, exrepresentante español ante Naciones Unidas, es claro: «Un cliché realista sostiene que Rusia no puede ganar la guerra. Resulta convincente pero el hecho es que tampoco la gana después de cuatro años y un millón de muertos o heridos rusos, inútiles para el combate. Es una guerra de desgaste que Ucrania no debería perder si Europa le sigue ayudando en tiempo y forma. Y más aún si Trump deja su bochornosa equidistancia y aumenta la asistencia militar a Kiev y las sanciones a Rusia. Si Estados Unidos se vuelca, Putin, con problemas económicos crecientes, tendría que abandonar su maximalismo. Es dudoso que Trump lo haga».
Ramón Pérez Maura, director de Opinión de El Debate no duda: «Creo que la guerra en Ucrania no la está ganando nadie. Pero también creo que la está perdiendo Rusia en términos prácticos. La guerra iba a durar cuatro días y lleva cuatro años. Eso equivale a perder. Y Ucrania, con un 20 por ciento de su territorio, tampoco está ganando».
Enikö Györi, eurodiputada húngara de Fidesz en el eurogrupo Patriotas, observa: «Nadie gana, todos pierden, incluso Ucrania y Europa. Millones ya han perdido su vida, y ya hemos gastado 200.000 millones de euros en la financiación de la guerra. Nadie osa decir las cifras. Europa es incapaz de cambiar el rumbo, sigue con la misma estrategia que no nos ha llevado ni un centímetro más cerca del resultado deseado. Es decir, de la paz. Lo más importante sería asociarse con Estados Unidos y concentrar todos los esfuerzos en sentar a los dos lados y negociar hasta que lleguen a un acuerdo finalmente. La guerra nos hace cada día más débil y Ucrania tiene cada día peores posibilidades de salir dignamente de este horror».
Andrew Smith, del Instituto Internacional de Estudios Estrategicos ( IISS), desarrolla su tesis. «Sospecho que la actual obsesión de Occidente con la astucia táctica, sumada a una falta de sabiduría estratégica, puede ser la forma de insensatez más peligrosa. ¿Qué demonios estamos haciendo? Me temo que, por el momento, a pesar de las horrendas cifras de bajas y de las duras realidades económicas, Vladimir Putin aún no se rinde. La apuesta no es irracional desde su punto de vista... una Ucrania agotada, un Occidente dividido y confundido, así como unos Estados Unidos contenidos y sin rumbo, sugieren que el tiempo juega a su favor. Está redoblando su apuesta de que prolongar la guerra aportará más a Rusia que resolverla ahora».
Luis García Casas, periodista especializado opina desde Alemania: «La guerra en Ucrania parece haber alcanzado un punto muerto. El lento avance ruso se ha detenido, en parte por su dificultad para seguir contando con la red de internet por satélite para controlar sus drones. El problema es que dejar la partida en tablas tal como está no es una opción, de momento, para ninguno de los dos bandos. Si nos ceñimos a las cifras de bajas, parecería que Rusia está perdiendo la guerra. Pero siempre suele ser más costoso en vidas el ataque que la defensa. Y si Ucrania quiere recuperar territorio en el campo de batalla, tendrá que pasar a la ofensiva y será ella entonces la que empiece a sufrir más bajas. La situación está en un empate que amenaza con enquistarse. Las opciones son: o una paz rápida, con concesiones dolorosas para ambas partes (sobre todo para Ucrania), o prolongar una guerra de desgaste sin un claro favorito. Lamentablemente, parece ser esta última opción la que se impone».
Dejar la partida en tablas tal como está no es una opción, de momento, para ninguno de los dos bandosPeriodista
Lidia Fernández, corresponsal en la región, matiza desde Varsovia: «Desde 2022 se ha puesto en duda la ´resistencia´ de los ucranianos, pero la realidad es que, ahora mismo, tras intensos combates y abuso de drones, Rusia solo ha ganado el 20 % del territorio en cuatro años. La guerra ha entrado en un contexto de desgaste. Ucrania aguanta gracias al apoyo internacional, Rusia ya no está obteniendo el crecimiento económico sostenido que obtuvo al principio de la guerra y se ha puesto en evidencia la popularidad de Putin, (aunque en Rusia «nunca nadie se queje de nada»)» Dicho esto, añade: «Hay que tener claro algo: Rusia no la está ganando y eso ya es un ´triunfo´ para los ucranianos».
Maciej Stasinski, escritor y periodista polaco, incorpora un elemento nuevo. «Si para Rusia ganar la guerra es derrotar militarmente a Ucrania y anexionarla, como quería en 2022 Vladimir Putin, la está perdiendo. Si para Ucrania ganarla es repeler la invasión imperialista y defender su independencia nacional, la está ganando, aunque quede en entredicho su integridad territorial. En todo caso, la guerra la está ganando China porque está en camino de avasallar a una Rusia arruinada y con su tabla periódica de elementos en Siberia que le esta cayendo a sus pies como una manzana madura».
Para Antonio Alonso, profesor de Relaciones Internacionales del CEU, «es difícil afirmar de una guerra que alguien la va ganando, pues todos la estamos perdiendo.,, Si hay que elegir entre Rusia y Ucrania, a día de hoy va ganando Rusia. Tomando cualquier parámetro (fallecidos, heridos, prisioneros, territorio ocupado,...) Rusia es muy superior. Lo poco que puede hacer Ucrania no es sino con la ayuda de EE.UU., Reino Unido, Polonia y algún país más. ¿Está Rusia más aislado internacionalmente? Está más desconectado de lo que ellos llaman el Occidente Colectivo porque estos países le han impuesto sanciones unilaterales, sanciones que, por cierto, no han sido respondido con sanciones similares del otro lado, lo que ha permitido que empresas norteamericanas sigan operando en Rusia o que España a día de hoy le venda tres veces más gas que hace 4 años».
Alonso añade un dato significativo: «La OTAN se ha reforzado, con Finlandia y Suecia entrando en la Alianza, con casi todos sus miembros firmando acuerdos bilaterales de defensa mutua con Ucrania (una especie de articulo 5 encubierto), con material bélico impactando en territorio ruso, lo que ha reforzado la narrativa rusa de que la OTAN quiere destruir a Rusia».