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Mohammad PakpourAFP

Mohammad Pakpour, el general de la Guardia Revolucionaria que le cubría las espaldas a Jamenei

Mohammad Pakpour, veterano de la guerra con Irak y máximo comandante de la Guardia Revolucionaria Iraní desde junio de 2025, ha sido otro de los pilares del régimen de los ayatolas que ha muerto en el operativo de este sábado.

Pakpour reemplazó a Hossein Salami, quien murió en un bombardeo de Israel al inicio de la guerra de los 12 días del año pasado, tras liderar los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) por más de seis años, considerados organización terrorista por varios gobiernos internacionales.

En la operación, Estados Unidos se habría centrado en el programa de misiles iraní y sus lanzaderas, mientras Israel habría apuntado a altos funcionarios del régimen -tanto presentes como pasados-, según fuentes estadounidenses citadas por el periodista israelí Barak Ravid.

Reuters informó de que varios altos mandos del IRGC y funcionarios políticos habrían muerto en los ataques. Fuentes israelíes dijeron a CNN que otros posibles objetivos incluían a Ali Shamkhani, secretario del recién creado Consejo de Defensa de Irán, y a Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.

Pakpour fue durante meses la máxima autoridad militar en Irán. Su llegada a la cúspide de la Guardia Revolucionaria en junio de 2025, tras la muerte de su antecesor, culminó más de cuatro décadas de carrera interna en el cuerpo encargado de proteger al régimen de la República Islámica.

Nacido en 1961 en Arak, en el centro de Irán, Pakpour se incorporó al IRGC en 1979, año en que participó en operaciones contra la insurgencia kurda en el oeste del país. Esa experiencia, junto con la guerra con Irak (1980-1988), consolidó su perfil de mando forjado en combate real y aceleró su ascenso dentro de la estructura.

Modernización operativa

La guerra con Irak fue un laboratorio doctrinal del IRGC. Allí se asentó la cultura de resistencia, la movilización ideológica y la doctrina de la guerra irregular que caracterizaría al cuerpo en las décadas siguientes. Pakpour ocupó mandos de creciente responsabilidad, entre ellos la 8.ª División Najaf Ashraf y la 31.ª División Ashura, además de puestos operativos regionales.

En 2009 fue designado comandante de las Fuerzas Terrestres del IRGC, una posición clave que le permitió supervisar la seguridad interna y la preparación operativa de unidades con capacidad de proyección regional. Durante su etapa al frente de la infantería, impulsó la adaptación del cuerpo a la guerra asimétrica mediante estructuras descentralizadas, coordinación con milicias aliadas en Siria e Irak y un creciente uso de drones como instrumento de disuasión estratégica.

Medios iraníes como Press TV destacan su papel en la modernización operativa, mientras que análisis internacionales subrayan su impulso para que el IRGC se transformara en un actor híbrido con funciones militares, políticas y de seguridad interna.

Pakpour obtuvo una maestría en Geografía por la Universidad de Teherán y un doctorado en Geografía Política por la Universidad Tarbiat Modares. Esa formación académica habría influido en la visión estratégica del IRGC, entendiendo el territorio como escenario de influencia regional, redes aliadas y profundidad defensiva.

El 13 de junio de 2025, el Líder Supremo, Ali Jamenei, lo nombró comandante en jefe del IRGC tras la muerte de su predecesor. La designación fue interpretada como un mensaje de continuidad y cohesión interna en plena escalada con Israel y Estados Unidos.

Con 64 años, Pakpour se convertía así en la máxima figura del escalafón de la Guardia Revolucionaria, una institución paralela al ejército regular que responde directamente al Líder Supremo y tiene como misión preservar el sistema político de la República Islámica. El IRGC controla unidades militares terrestres, navales y aéreas, dirige la Fuerza Quds de operaciones exteriores y mantiene influencia en sectores económicos estratégicos. Su función es garantizar la supervivencia del sistema frente a amenazas internas y externas.

Pakpour mantuvo una línea dura frente a Washington y Tel Aviv

Su trayectoria también estuvo vinculada a episodios controvertidos. Como comandante de las Fuerzas Terrestres en 2019, su posición en la cadena de mando coincidió con la represión de protestas nacionales que dejaron centenares de víctimas. Su nombre figura en los listados de sanciones de la Unión Europea publicados en el Diario Oficial (EUR-Lex), junto al de otros altos responsables del aparato de seguridad iraní.

Pakpour mantuvo una línea dura frente a Washington y Tel Aviv, y y ha insistido en la preparación permanente del IRGC y en su capacidad de respuesta ante cualquier «error de cálculo».

Tras la represión en Teherán de las protestas sociales de enero, que se saldó con miles de muertos según denuncias de grupos de derechos humanos, Pakpour advirtió sobre una posible implicación regional de Washington. Aseguró que sus fuerzas estaban «más preparadas que nunca, con el dedo en el gatillo».

De confirmarse su muerte, él habría sido el principal objetivo, sumándose a anteriores altos responsables encargados de custodiar el régimen de la República Islámica.