El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar
Israel carga contra el Gobierno de Sánchez tras el cese de su embajadora y lo vincula a las amenazas de Irán en Ormuz
Cuestiona si es «una coincidencia» que llegara tras la promesa del régimen de Teherán de permitir paso libre a quien rompa relaciones con EE.UU. e Israel
El Gobierno de Israel ha cuestionado si es «una coincidencia» que el Gobierno de Pedro Sánchez haya cesado a su embajadora en el país, Ana Sálomon, después de que la Guardia Revolucionaria de Irán dijera que permitiría el paso de buques por el estrecho de Ormuz a los países que expulsen a los embajadores de Estados Unidos e Israel.
«España retira a su embajadora en Israel apenas dos días después de que la Guardia Revolucionaria Islámica iraní anunciara que condiciona el acceso al estrecho de Ormuz a la ruptura de relaciones con Estados Unidos e Israel. ¿Coincidencia?», ha dicho el Ministerio de Exteriores de Israel a través de un breve mensaje publicado en sus redes sociales.
Israel ha hecho referencia así al anuncio del 9 de marzo de la Guardia Revolucionaria iraní, cuando dijo que «cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio tendrá completa libertad de paso a través del estrecho de Ormuz», un paso que en términos estrictos no ha dado España ya que la embajadora israelí fue retirada de Madrid en mayo de 2024 por decisión de Israel tras el reconocimiento por parte del Ejecutivo español de Palestina como un estado.
El Gobierno de España cesó el miércoles a Sálomon, llamada a consultas en septiembre de 2025 en respuesta a las «calumniosas acusaciones» hacia España y las «inaceptables medidas» contra las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego dictadas por el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu en respuesta al paquete de medidas para frenar el «genocidio» en Gaza anunciado por el Gobierno de Sánchez.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, justificó el jueves la decisión del Gobierno por la falta de voluntad detectada por parte del Gobierno de Israel a la hora de mejorar la relación con España, ante las continuadas «injurias y calumnias» que siguen llegando de altos cargos israelíes.