El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, antes de abordar el Air Force One, en Maryland
Trump anuncia un gran despliegue militar internacional para mantener abierto el estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado este sábado a otros países a enviar barcos para ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el suministro mundial de petróleo que se ha visto afectado por la guerra en Irán.
El mandatario, que había anunciado que Estados Unidos comenzaría pronto a escoltar petroleros a través del estrecho, publicó en Truth Social: «Muchos países, especialmente aquellos que se ven afectados por el intento de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, enviarán buques de guerra, junto con Estados Unidos, para mantener el estrecho abierto y seguro».
En ese sentido, añadió que «es de esperar que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros, que se ven afectados por esta restricción artificial, enviarán barcos a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza por parte de una nación que ha sido totalmente decapitada». «Mientras tanto, Estados Unidos bombardeará sin piedad la costa y seguirá hundiendo barcos y embarcaciones iraníes. De una forma u otra, pronto conseguiremos que el estrecho de Ormuz esté abierto, seguro y libre», ha concluido Trump.
Asimismo, y en otra publicación en su red social, ha afirmado que Irán está «totalmente derrotado» y que «quiere un acuerdo» cuando se cumplen dos semanas del comienzo de la operación «Furia Épica» en Oriente Medio.
«Los medios de comunicación que difunden noticias falsas odian informar sobre lo bien que lo ha hecho el Ejército de Estados Unidos contra Irán, que está totalmente derrotado y quiere un acuerdo, ¡pero no un acuerdo que yo aceptaría!», ha escrito. Estas declaraciones tienen lugar justo después de que Estados Unidos lanzara un ataque el viernes por la noche contra la isla iraní de Kharg, el centro de la industria petrolera de la República Islámica.
La reacción iraní no se hizo esperar y este sábado amenazó con destruir «toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos» en Oriente Medio.
Estos movimientos han elevado la tensión en el paso estratégico de Ormuz, después de que el pasado jueves en su primer mensaje público el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, asegurara que el estrecho permanecería cerrado como palanca de presión mientras continuaran los ataques estadounidenses e israelíes. El bloqueo de Ormuz, por el que cada día pasa en torno al 20 % del petróleo mundial, amenaza con desatar una crisis energética mundial.