Fundado en 1910

Joe Kent en una imagen de archivoX

Joe Kent, el boina verde que desafía a Trump por la memoria de su mujer

La dimisión del funcionario estadounidense se ha sentido como un jarro de agua fría y ha supuesto una forma de resistencia y enfrentamiento contra la administración Trump

La política estadounidense ha vivido este martes posiblemente uno de los momentos más polémicos y tensos a nivel interno a causa del conflicto desatado en Oriente Medio en el que EE.UU. participa de manera activa.

Uno de los principales funcionarios antiterroristas de la administración Trump, Joe Kent, dimitía alegando su oposición a la guerra en Irán. Aunque fueron sus destructivas declaraciones contra Trump y su Casus belli, que para él, estarían influenciadas por los intereses de Israel, además de señalar unas posibles divisiones emergentes en la coalición republicana.

Kent es el primer miembro de alto rango de la administración en renunciar a causa de la guerra, un jarro de agua fría. «Siempre pensé que era un buen tipo, pero siempre pensé que era débil en materia de seguridad», afirmaba Trump sobre su dimisión.

Un 'Boina Verde' en la lucha antiterrorista

Joe Kent, hasta este martes, ostentaba el puesto de la dirección del Centro Nacional de Contraterrorismo. No obstante, su carrera profesional ha estado al margen de la política, puesto que Kent ha ido destacando en el campo de batalla y en el ejército estadounidense.

El militar se forjó en el epicentro de la estrategia de defensa nacional tras los atentados del 11 de septiembre que sacudieron al país. Cuenta además con una base académica sólida en análisis estratégico obtenida en la Universidad de Norwich que complementó con una brillante carrera militar en la élite, formando parte del prestigioso 75º Regimiento Ranger antes de consolidarse durante dos décadas en las Fuerzas Especiales del Ejército, los conocidos 'Boinas Verdes'.

Tras su retirada del ejército, a la que dedicó 20 años de su vida, se integró en la CIA como oficial paramilitar, un rol que le otorgó un mayor posicionamiento en las élites políticas por sus capacidades para el espionaje. Algo que le permitió situarse en un punto de observación privilegiado.

Esta combinación entre el campo de batalla y el acceso a las altas esferas de la seguridad nacional logró moldear su identidad, presentándolo como alguien que presenció desde todos los ángulos posibles cómo se construye y se ejecuta el poder de su país. Posiblemente, una de las personas que mejor conocía el conflicto en Oriente Medio.

Controversias y conspiraciones

Tras conocerse su designación como director de los operativos antiterroristas, algunas voces se alzaron contra su figura alegando posibles simpatías «extremistas» además de «favorecer teorías conspiratorias».

«Joe Kent ha sido rechazado dos veces para un cargo público por los habitantes del suroeste de Washington debido a su extremismo», declaró el miembro de mayor rango del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, Bennie G. Thompson.

«Joe Kent no es apto para dirigir el Centro Nacional Antiterrorista; durante sus dos fallidas campañas para el Congreso, supimos que Kent tenía vínculos con nacionalistas blancos, ha pedido la reducción de fondos para el FBI y la ATF, y apoyó a los alborotadores del 6 de enero que atacaron a agentes de policía (asalto al Capitolio)», declararon en 2025.

La muerte de su esposa marcó su postura

En 2019, su esposa y madre de sus dos hijos, Shannon Kent, criptóloga de la Marina de Estados Unidos, murió en un atentado suicida en Siria, mientras estaba desplegada en una misión de apoyo a operaciones militares.

Un evento que le marcó de por vida, puesto que en su carta de renuncia no ha dejado pasar este episodio. Ha hablado de Shannon como alguien que murió «en una guerra fabricada por Israel», lo que ha marcado su postura en contra de los posibles intereses de Netanyahu.

Para él, una «línea injustificable» para la continuación de un conflicto bélico.

Joe Kent junto con su esposa en una imagen de archivoX

«Como veterano que participó en combate 11 veces y como esposo de un soldado caído que perdió a su amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel, no puedo apoyar que se envíe a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no beneficia al pueblo estadounidense ni justifica el costo de vidas estadounidenses», ha sentenciado Kent, poco antes de dimitir de forma oficial.