Irán amenaza con atacar infraestructuras energéticas de EE.UU. tras el ultimátum de Trump por el estrecho de Ormuz
Irán amenaza con atacar infraestructuras energéticas de EE.UU. tras el ultimátum de Trump por el estrecho de Ormuz
La tensión entre Washington y Teherán escala a un punto crítico con amenazas cruzadas que sitúan al estratégico estrecho de Ormuz en el epicentro de una crisis de alcance global. Irán ha advertido este domingo de que responderá con ataques a infraestructuras energéticas de Estados Unidos si sus centrales eléctricas son bombardeadas, en una nueva vuelta de tuerca de un conflicto que amenaza con desbordar el equilibrio internacional.
Según medios iraníes, el portavoz del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Ebrahim Zolfaghari, ha asegurado que Teherán no solo se limitaría a objetivos energéticos, sino que también podría golpear plantas de desalinización e instalaciones tecnológicas vinculadas a Estados Unidos e Israel en la región. Un mensaje que subraya la determinación del régimen iraní de ampliar el alcance de sus represalias.
Estas declaraciones llegan como respuesta directa a la advertencia lanzada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha dado a Irán un ultimátum de 48 horas para garantizar la apertura total del estrecho de Ormuz. De no cumplirse esta exigencia, Trump ha advertido con atacar y «arrasar» diversas centrales eléctricas iraníes, comenzando por la de mayor tamaño.
La advertencia del mandatario estadounidense se produce tras una reciente operación militar en la que Washington asegura haber debilitado la capacidad de Irán para interferir en la navegación en Ormuz, después de bombardear un arsenal subterráneo en la costa del país. Este enclave marítimo, por el que circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, se ha convertido en un punto neurálgico cuya estabilidad condiciona los mercados energéticos internacionales.
Desde el inicio de las hostilidades, la presión de la Guardia Revolucionaria iraní sobre el tráfico marítimo ha reducido notablemente el tránsito de buques, contribuyendo a una subida significativa de los precios del crudo. La comunidad internacional observa con inquietud cómo la seguridad de una de las rutas comerciales más importantes del planeta se deteriora progresivamente.
En este contexto, Trump ha instado a aliados de la OTAN y a socios asiáticos como Corea del Sur o Japón a implicarse militarmente para garantizar la libertad de navegación. Sin embargo, por el momento, ninguna de estas naciones ha confirmado el envío de efectivos a la zona.