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Los ministros de Exteriores del G7 reunidos en FranciaAFP

Los ministros de Exteriores del G7 piden el fin de los ataques contra civiles e infraestructuras en Oriente Medio

En una declaración conjunta reafirman, además, la «necesidad absoluta» de restablecer de forma permanente la libertad de navegación «libre y segura» en el estrecho de Ormuz

Los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Siete (G7) ha exigido este viernes en una declaración conjunta el fin de los ataques contra civiles e infraestructuras en Oriente Medio, en plena guerra en Irán.

«La declaración llama a un cese inmediato de los ataques contra la población civil y las infraestructuras. Nada justifica atacar deliberadamente a civiles en conflictos armados ni llevar a cabo ataques contra instalaciones diplomáticas», ha insistido el ministro de Exteriores francés, Jea-Noël Barrot, en una rueda de prensa al finalizar la reunión del G7 en Francia.

La declaración del grupo (compuesto por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón), suscrita también por la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reafirma, además, la «necesidad absoluta» de restablecer de forma permanente la libertad de navegación «libre y segura» en el estrecho de Ormuz, en línea con la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el derecho internacional del mar.

En el texto, facilitado al concluir la rueda de prensa de Barrot, no se menciona la palabra guerra, sino que se habla de «situación» en Irán y Oriente Medio, cuando se cumple casi un mes del inicio el 28 de febrero de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.

Los firmantes destacaron, asimismo, la importancia de mitigar las consecuencias del conflicto para los países socios de la región, las poblaciones civiles y las infraestructuras críticas, e insistieron en la necesidad de reforzar la coordinación de la ayuda humanitaria.

También abordaron la conveniencia de impulsar alianzas diversificadas y de coordinar iniciativas para hacer frente a los efectos económicos globales derivados de la crisis, y en particular las perturbaciones en las cadenas de suministro en sectores como la energía, el comercio o los fertilizantes.