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El Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, en la Ciudad Vieja de JerusalénEFE

«Motivos de seguridad»: el veto a la Misa del Santo Sepulcro abre una crisis diplomática entre Israel e Italia

No es una limitación a la libertad de culto, sino una medida de protección para los fieles de todas las religiones. Pero, obviamente, si eran únicamente dos jerarcas religiosos, la prohibición de ingresar no se comprende

En un hecho sin precedentes, Israel ha impedido este domingo el acceso a la Iglesia del Santo Sepulcro al Patriarca Latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y al Custodio de Tierra Santa, el franciscano Francesco Ielpo. Las autoridades no autorizaron el paso de los máximos representantes católicos en Israel cuando estos se dirigían a celebrar la santa misa del Domingo de Ramos, marcando un difícil inicio de la Semana Santa.

La información ha sido publicada en diversos medios de un modo parcialmente distorsionado, ignorando el hecho de que todos los lugares santos dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén están cerrados por la guerra. Hace pocos días los restos de un misil iraní interceptado cayeron cerca de la Iglesia del Santo Sepulcro, y otro cerca del barrio judío. La ciudad que está dentro de las murallas medievales se divide en cuatro barrios: cristiano, armenio, judío y musulmán. Tanto la mezquita de Al Aqsa (en el monte del Templo), como el Muro de los Lamentos (resto del Segundo Templo hebreo), como la Iglesia del Santo Sepulcro están cerradas al público por motivos de seguridad. Se intenta así evitar aglomeraciones ante la guerra en curso con Irán.

En definitiva, el motivo no es una limitación a la libertad de culto, sino una medida de protección para los fieles de todas las religiones. Pero, obviamente, si eran únicamente dos jerarcas religiosos, la prohibición de ingresar no se comprende.

El malestar es fuerte dado que las autoridades eclesiásticas han actuado con plena responsabilidad desde el inicio de la guerra

Ambos dignatarios se desplazaban hacia el lugar sagrado de la cristiandad de manera privada, sin ninguna característica de procesión. Fueron interceptados en el trayecto y debieron volver. Por primera vez en cientos de años, la misa de Domingo de Ramos no pudo ser oficiada por las cabezas de la Iglesia en el Santo Sepulcro. Las autoridades católicas han definido al incidente como un «serio precedente» que «no tiene en cuenta la sensibilidad de quienes en todo el mundo durante esta semana miran hacia Jerusalén».

El malestar es fuerte dado que las autoridades eclesiásticas han actuado con plena responsabilidad desde el inicio de la guerra, acatando todas las restricciones de seguridad impuestas. Para proteger a los fieles, se habían cancelado las reuniones públicas, se prohibió la asistencia presencial y se organizaron retransmisiones para que cientos de millones de católicos pudieran seguir las celebraciones a distancia.

Medida excesiva

En este contexto de colaboración, el comunicado denuncia que prohibir el acceso al cardenal y al custodio constituye «una medida sumamente desproporcionada». El texto oficial refleja la indignación institucional, señalando que esta «decisión precipitada y errónea representa un alejamiento de los principios de razonabilidad, libertad de culto y respeto al statu quo». El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa han concluido un mensaje conjunto expresando su «profundo dolor» a todos los fieles, tanto en Israel como en el resto del mundo, al ver impedido el derecho a la oración en un día sagrado del calendario litúrgico. El cardenal Pizzaballa instó a mantener la esperanza a pesar de la oscuridad de la guerra.

«La dureza de este tiempo de guerra, que nos afecta a todos, hoy conlleva la carga añadida de no poder celebrar la Pascua juntos y con dignidad», dijo el Cardenal en esta ocasión.

En su comunicado conjunto de este 29 de marzo tras la intervención policial, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa aseguraron que «los líderes de las Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el comienzo de la guerra, han cumplido con todas las restricciones impuestas: se cancelaron las reuniones públicas, se prohibió la asistencia y se tomaron medidas para transmitir las celebraciones a cientos de millones de fieles en todo el mundo, quienes, durante estos días de Pascua, dirigen su mirada a Jerusalén y a la Iglesia del Santo Sepulcro».

Llamado a la oración

En referencia a las restricciones impuestas por el conflicto y los acontecimientos de los últimos días, que no ofrecen una mejora inminente, el patriarca mencionó la importancia de mantener un diálogo constante con las autoridades pertinentes y con otras iglesias cristianas. Asimismo, explicó que está considerando diferentes maneras de celebrar la Pascua, aunque aclaró que es imposible dar instrucciones definitivas para los próximos días. Las iglesias de la diócesis permanecen abiertas y se exhorta a los párrocos a hacer todo lo posible para fomentar la oración y la participación de los fieles en las celebraciones pascuales.

El cardenal hizo un ferviente llamado a la oración de las familias y las comunidades religiosas, proponiendo «implorar por la paz y la serenidad... Anhelamos la paz, ante todo para nuestros corazones atribulados. Solo la oración puede brindárnosla». Concluyó su carta con un llamado a mantener la esperanza: «La Pascua, que celebramos en nombre de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, nos recuerda que ninguna oscuridad, ni siquiera la guerra, puede tener la última palabra». Y agregó: «La tumba vacía es el sello de la victoria de la vida y la misericordia sobre el pecado. Que esta certeza ilumine nuestro camino y alimente nuestra esperanza».

Crisis diplomática entre Israel e Italia

Este episodio sin precedentes ha provocado una crisis diplomática entre Israel e Italia. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, anunció este domingo que ha convocado hoy al embajador de Israel en Roma para pedirle explicaciones por haber impedido el acceso a las autoridades eclesiásticas.

​«Es inaceptable haberles impedido entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro. Por primera vez la policía israelí ha negado a los líderes de la Iglesia católica la posibilidad de celebrar la Misa del Domingo de Ramos en uno de los lugares más sagrados para millones de fieles del mundo», criticó Tajani en un mensaje en X, antes Twitter.

​Así, el jefe de la diplomacia italiana también informó de que instó al embajador italiano en Tel Aviv a expresar «la protesta del Gobierno y expresar la posición italiana de protección, en cualquier circunstancia, de la libertad de religión».