Gigante inodoro dorado, titulado 'Un trono digno de un rey', instalado frente al Monumento a Lincoln
Un inodoro dorado irrumpe frente al monumento a Lincoln en una nueva burla contra Trump en el corazón de Washington
Washington amaneció este lunes con una llamativa y controvertida instalación frente al monumento a Abraham Lincoln, en plena Explanada Nacional: un inodoro de grandes dimensiones, pintado de dorado y elevado sobre una base que imita el mármol, bajo el título de «Un trono digno de un rey».
La pieza, firmada por el colectivo anónimo The Secret Handshake, se presenta como una sátira política dirigida contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha generado un intenso debate en uno de los espacios más simbólicos del país.
Un inodoro dorado irrumpe frente al monumento a Lincoln en una nueva burla contra Trump en el corazón de Washington
Lejos de cualquier solemnidad, la escultura —que reproduce un retrete con estética ostentosa— incluye una placa con un texto irónico en el que se afirma que, en un contexto de «división sin precedentes, conflictos crecientes y turbulencia económica», el mandatario habría centrado sus esfuerzos en la remodelación del llamado «baño Lincoln» de la Casa Blanca, elevándolo a «logro supremo».
La instalación alude directamente a esa reforma, anunciada el pasado mes de octubre, en la que se sustituyeron elementos originales por acabados en mármol pulido y detalles dorados, en línea con el gusto estético que caracteriza al presidente.
Una sátira en pleno centro institucional
El montaje coincide además con un clima político marcado por las críticas de sectores opositores, que acusan a Trump de ejercer el poder con tics personalistas, una narrativa reforzada en los días previos a movilizaciones bajo el lema «No Kings Day».
El tono provocador de la obra se completa con detalles como un rollo de papel higiénico a disposición de los visitantes, cuyas hojas llevan impreso el nombre del colectivo autor.
No es la primera vez que The Secret Handshake actúa en la capital estadounidense. En los últimos 16 meses, este grupo —que opera bajo el anonimato— ha instalado diversas piezas de carácter político en el National Mall, muchas de ellas dirigidas contra Trump y su entorno. Entre otras, se les atribuyen esculturas polémicas que aluden a episodios controvertidos de la vida política reciente.
Un inodoro dorado irrumpe frente al monumento a Lincoln en una nueva burla contra Trump en el corazón de Washington
Su método es el de una auténtica «guerrilla artística»: utilizan intermediarios para solicitar permisos oficiales ante el Servicio de Parques Nacionales, organismo que regula este tipo de intervenciones sin entrar a valorar su contenido, lo que les permite actuar sin revelar su identidad.
División de opiniones
La reacción no se ha hecho esperar. Desde la Casa Blanca, un portavoz evitó entrar en el fondo de la polémica y se limitó a subrayar que el presidente está centrado en «hacer de la capital un lugar más hermoso» y en cumplir sus compromisos.
Mientras tanto, la escultura se ha convertido en un foco de atracción para turistas y curiosos, especialmente en plena temporada de floración de los cerezos. Muchos visitantes se fotografían sentados en el «trono», contribuyendo a su rápida difusión en redes sociales.
Un inodoro dorado irrumpe frente al monumento a Lincoln en una nueva burla contra Trump en el corazón de Washington
Las opiniones, sin embargo, están profundamente divididas. Para algunos, la instalación es una expresión legítima de la libertad de expresión que define a Estados Unidos. Para otros, especialmente entre simpatizantes del presidente, supone una falta de respeto que degrada un espacio histórico de primer orden.
Sea como fuere, el inodoro dorado ha logrado su objetivo: situarse, al menos por unos días, en el centro del debate político y cultural en la capital estadounidense.