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La ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, durante una cumbre virtual este jueves en LondresAFP

Más de 40 países discuten sobre el futuro de Ormuz sin la presencia de España y con Sánchez de vacaciones

El encuentro telemático entre ministros de Exteriores ha abordado las «herramientas diplomáticas y económicas y de presión» para reabrir el paso estratégico. Meloni también ha debatido la situación con Starmer durante una conversación telefónica

La seguridad y el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, bloqueado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGIR), ha estado este Jueves Santo en el centro del debate de una cumbre con líderes internacionales de hasta 40 países, convocada por el Reino Unido, y a la que España no ha sido invitada. El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, anunció la reunión este miércoles durante una rueda de prensa desde Downing Street, donde habló sobre la guerra en Irán y sus consecuencias.

El bloqueo de Ormuz, por donde transita el 20 % del crudo y gas del mundo, ha provocado una crisis energética mundial y, por ello, ahora los países más afectados tratan de coordinarse para lograr la reapertura de este paso. Al inicio de la cumbre, que se ha celebrado de manera virtual y que ha contado con la presencia de los ministros de Exteriores de las principales potencias europeas como Francia, Italia o Alemania, pero no con la del representante español, José Manuel Albares –siendo nuestro país la quinta economía del Viejo Continente–, la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, se ha mostrado muy crítica con la actitud «temeraria» de Irán al que ha acusado de «atacar la seguridad económica mundial».

Durante su intervención, Cooper ha señalado que en las últimas 24 horas tan solo han atravesado el estrecho cinco buques, en comparación con los 150 barcos al día que pasaban antes del bloqueo impuesto por la República Islámica. El régimen iraní niega que esté aplicando un cierre total en Ormuz y defiende que tan solo prohíbe el paso a los buques «enemigos», en referencia a Estados Unidos e Israel. Sin embargo, la realidad es que apenas transitan cargueros por estas aguas y los pocos que lo hacen deben pagar a la Guardia Revolucionaria un peaje de unos dos millones de dólares en yuanes.

«Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para mantener como rehén la economía mundial. Esto está afectando a las rutas comerciales» de países como Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Omán e Irak, ha denunciado Cooper. En este sentido, ha aclarado que esta primera cumbre se ha centrado principalmente en debatir «la movilización colectiva de toda nuestra gama de herramientas diplomáticas y económicas y de presión».

Aunque aseguró que también se debatirán «medidas para garantizar la seguridad de los buques y los marineros», así como «la coordinación eficaz que necesitamos en todo el mundo para permitir una apertura segura y sostenida del estrecho». Tras este primer contacto, se prevé una nueva ronda de reuniones con asesores militares la próxima semana para estudiar cómo desminar el estrecho de Ormuz, como parte de los esfuerzos por reabrir este paso marítimo.

La ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, durante una cumbre virtual este jueves en LondresAFP

En el encuentro han participado otros países como Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, la India, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Chequia, Rumanía, Baréin, Lituania, Australia, Emiratos Árabes Unidos, Portugal, Trinidad y Tobago, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro, Albania, las Islas Marshall, Chile y Moldavia, entre otros. La gran ausencia en este foro ha sido Estados Unidos. El presidente Donald Trump ya ha dejado claro que se desentiende del asunto.

Asimismo, este mismo jueves, Starmer mantuvo una conversación telefónica con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en la que subrayaron «el interés de la comunidad internacional en proteger plenamente la libertad de navegación» y acordaron mantener una «coordinación constante para las iniciativas destinadas a reducir la tensión y garantizar la seguridad de las rutas comerciales» en Oriente Medio. Roma ha propuesto, además, la creación de un «corredor humanitario» para permitir el paso de fertilizantes.

También la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se puso en contacto con el primer ministro británico para hablar sobre Ormuz, al que garantizó la colaboración de sus socios europeos «para garantizar que se restablezca la libertad de navegación lo antes posible». Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, desde Corea del Sur, ha apostado por la vía diplomática para desbloquear el paso y consideró «poco realista» reabrir Ormuz por la fuerza. Además, y tras el encuentro virtual de este jueves, el Ministerio de Exteriores francés ha anunciado la celebración de una reunión «la próxima semana» entre los países miembros del G7 y los del Golfo Pérsico para tratar de «desbloquear el estrecho y restablecer la libertad de navegación».

Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez, que ya se quedó fuera de una declaración conjunta el pasado 19 de marzo en la que se condenaban los ataques de Irán a los buques en Ormuz, parece estar ausente de cualquier contacto diplomático a este respecto. «La política exterior de España busca la desescalada y volver a la diplomacia como única vía para resolver todas las cuestiones, incluido el programa nuclear iraní», escribió Albares este miércoles en su cuenta de X, antes Twitter. No hubo ni ha habido mención alguna a la situación en el estrecho. Sánchez, por su parte, se encuentra en Las Marismillas, desde la noche del martes.