El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, habla durante la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos
Noboa refuerza el estado de excepción en Ecuador ante el avance del crimen organizado
La medida, que suspende derechos fundamentales, se extiende a Quito y Guayaquil en plena escalada de violencia y narcotráfico en el país
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó este jueves un nuevo estado de excepción por 60 días con el objetivo de combatir al crimen organizado, en un contexto marcado por el recrudecimiento de la violencia en el país.
La medida afecta a nueve de las 24 provincias ecuatorianas, así como a cuatro municipios situados en otras tres provincias, e incluye a las dos principales ciudades del país: Quito y Guayaquil, que en conjunto concentran cerca de siete millones de habitantes sobre una población total de aproximadamente 18 millones.
Durante la vigencia del decreto quedan suspendidos derechos fundamentales como la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia. Esto permitirá a la Policía y a las Fuerzas Armadas realizar registros sin orden judicial previa e interceptar comunicaciones, en el marco de operaciones dirigidas contra las organizaciones criminales.
El despliegue militar se llevará a cabo en coordinación con las fuerzas policiales, con especial atención a las zonas más afectadas por el narcotráfico. La medida entra en vigor en vísperas de la Semana Santa, periodo en el que millones de ecuatorianos se desplazan por el país.
Las provincias incluidas en el estado de excepción se concentran principalmente en la costa, donde operan redes criminales vinculadas al tráfico de drogas. Entre ellas figuran territorios fronterizos como Esmeraldas, limítrofe con Colombia, y El Oro, en la frontera con Perú, además de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas. También se incluyen Pichincha —donde se ubica Quito— y Sucumbíos, en la región amazónica, igualmente fronteriza con Colombia.
En esta última provincia, las Fuerzas Armadas ecuatorianas han llevado a cabo recientemente operaciones con apoyo de Estados Unidos contra los denominados Comandos de la Frontera, grupo disidente de la extinta guerrilla de las FARC.
Desde 2024, cuando Noboa declaró la «guerra» al crimen organizado, el país ha vivido bajo sucesivos estados de excepción con distinto alcance territorial. El anterior incluyó incluso un toque de queda nocturno durante 15 días en varias provincias, entre ellas Guayas.
Pese a estas medidas, Ecuador continúa enfrentando la peor crisis de violencia criminal de su historia reciente. En 2025, el país alcanzó una tasa superior a los 50 homicidios por cada 100.000 habitantes, situándose entre los más afectados de América Latina.