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El rey Carlos III durante su discurso en el Congreso de los EE.UU.Henry Nicholls / AFP

El rey Carlos III ante el Congreso de EE.UU.: «La colaboración transatlántica es más importante hoy que nunca»

Es su primera visita a Washington como Rey y Jefe de la Commonwealth y es la la segunda vez que un monarca británico pronuncia un discurso ante el Congreso, después del discurso de la reina Isabel II en 1991

En un discurso elegante y con un gran sentido del humor que provocaron risas entre los miembros del Congreso de EE.UU. el rey Carlos III exaltó la unidad histórica y vigente actualmente entre Reino Unido y Estados Unidos.

Carlos III comenzó su discurso expresando su gratitud a los congresistas y al pueblo estadounidense por permitirle dirigirse a esta sesión conjunta del Congreso en reconocimiento del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de Reino Unido.

En su primera visita a Washington como rey y Jefe de la Commonwealth, dijo que la capital estadounidense es un lugar que simboliza lo que Charles Dickens podría haber llamado «una historia de dos Georges».

«Mi tatarabuelo, el rey Jorge III. El rey Jorge nunca puso un pie en América y, por favor, tengan la seguridad de que no estoy aquí como parte de alguna astuta acción de retaguardia», bromeó el monarca, provocando risas entre los congresistas.

«Una alianza nacida de una disputa»

Carlos III reconoció las «diferencias» y «desacuerdos», pero hizo hincapié en el «compromiso compartido de ambos países de defender la democracia, proteger a toda nuestra gente de cualquier daño y rendir homenaje a la valentía de quienes arriesgan diariamente sus vidas al servicio de nuestros países».

«La nuestra es una alianza nacida de una disputa, pero no por ello menos sólida… Así pues, quizás, en este ejemplo, podamos discernir que nuestras naciones, de hecho, comparten instintivamente ideas afines, producto de las tradiciones democráticas, jurídicas y sociales comunes en las que se fundamenta nuestra gobernanza hasta el día de hoy», dijo el monarca británico.

Carlos III citó al presidente Donald Trump diciendo que el vínculo entre Estados Unidos y el Reino Unido era «irremplazable e irrompible».

El monarca británico agregó que la alianza entre Estados Unidos y el Reino Unido no es solo estratégica, sino que se basa en 250 años de principios compartidos. Calificándola de «verdaderamente única», evocó una visión de la colaboración transatlántica que sigue siendo «más importante hoy que nunca».

Actualmente, dijo Carlos III, vivimos en «una era que, en muchos sentidos, es más volátil y más peligrosa que el mundo al que se refirió mi difunta madre, en esta misma cámara, en 1991».

«Los desafíos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes para que una sola nación pueda afrontarlos en solitario», afirmó. «Pero en este entorno impredecible, nuestra alianza no puede dormirse en los laureles ni dar por sentado que los principios fundamentales perdurarán sin más».

«Rezo con todo mi corazón para que nuestra alianza continúe defendiendo nuestros valores compartidos, junto con nuestros socios en Europa y la Commonwealth, y en todo el mundo», dijo el monarca.

El 11S, la OTAN y Ucrania

«Inmediatamente después del 11 de septiembre, cuando la OTAN invocó el Artículo 5 por primera vez y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se unió frente al terrorismo, respondimos juntos al llamado, como lo ha hecho nuestro pueblo durante más de un siglo, hombro con hombro, a través de dos guerras mundiales, la Guerra Fría, Afganistán y momentos que han definido nuestra seguridad compartida», dijo el Carlos III.

Tras recordar el apoyo de la OTAN a Estados Unidos en conflictos anteriores, el monarca británico afirmó que «esa misma determinación inquebrantable es necesaria para la defensa de Ucrania y su valiente pueblo, a fin de lograr una paz verdaderamente justa y duradera».

El monarca británico concluyó su discurso recordando que las palabras de Estados Unidos tienen «peso y significado como lo han tenido desde la independencia»

«Las acciones de esta gran nación importan aún más. El presidente Lincoln lo entendió a la perfección, como lo demuestra su reflexión en el magistral Discurso de Gettysburg: el mundo quizás no preste mucha atención a lo que decimos, pero jamás olvidará lo que hacemos».