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Dong Guangping, disidente chinoShen Xue en X

Un disidente chino huye a Corea del Sur, donde es encarcelado tras una travesía en bote de 30 horas

Dong Guangping ha sido encarcelado en varias ocasiones por su actividad política y su participación en actos de homenaje a las víctimas de la masacre de Tiananmén de 1989

eera ya la cuarta vez que el disidente chino Dong Guangping trataba de escapar de la garras del régimen comunista y llegar a Corea del Sur para reunirse con su familia en el exilio, concretamente en Canadá. Esta vez sí lo logró, no sin pasar muchas penurias y estar al borde de la muerte, pero cuando llegó lo que se encontró fue la cárcel.

Guangping ha protagonizado una travesía de más de 30 horas a bordo de un pequeño bote inflable. Su historia ha sido narrada en redes sociales por la activista chino-canadiense Sheng Xue, lo que vuelve a poner el foco sobre la persecución política que sufren los opositores al régimen de Pekín.

Dong, de 68 años y antiguo agente de Policía en la provincia china de Henan, fue localizado el pasado lunes por la Guardia Costera surcoreana cerca de la costa occidental del país, después de que varios pescadores alertaran de la presencia de una embarcación sospechosa. Las autoridades surcoreanas confirmaron la detención de un ciudadano chino sexagenario por una posible infracción migratoria, aunque evitaron revelar su identidad oficialmente.

Según explicó Sheng Xue a distintos medios internacionales, el activista partió desde la ciudad costera de Weihai, en la provincia de Shandong, y permaneció más de un día en el mar sin apenas descanso ni alimentos. Durante la travesía, el motor del bote, de 3,3 metros, se averió cuando se aproximaba al condado de Taean, ya en aguas surcoreanas. «Cuando hablé con él me dijo: '¡He llegado!'. Estaba orgulloso», relató la activista.

La odisea de Dong no es nueva. Desde hace más de una década intenta huir de China después de haber sido encarcelado en varias ocasiones por su actividad política y su participación en actos de homenaje a las víctimas de la masacre de Tiananmén de 1989. En 2001 fue condenado a tres años de prisión por activismo político y volvió a ser arrestado en 2014 por participar en una conmemoración de las protestas prodemocráticas.

En 2015 huyó junto a su esposa y su hija a Tailandia para solicitar protección internacional ante Naciones Unidas. Aunque su familia logró finalmente asilo en Canadá, las autoridades tailandesas deportaron a Dong de vuelta a China, pese a las protestas de organizaciones internacionales de derechos humanos. Más tarde volvió a intentar escapar a través de Vietnam y también trató de alcanzar Taiwán a nado, pero terminó siendo devuelto nuevamente por las autoridades chinas.

La llegada del disidente a Corea del Sur supone ahora un problema diplomático para el Ejecutivo de Seúl, que trata de mantener una relación estable con Pekín. Diversas organizaciones proderechos humanos han pedido al Gobierno surcoreano que no repatríe a Dong, advirtiendo de que podría enfrentarse a nuevas penas de prisión, torturas o incluso desaparición forzada si regresa a China.

La organización Human Rights in China denunció que el hecho de que «un hombre cercano a los 70 años se vea obligado a cruzar el mar en un bote inflable» constituye «una devastadora acusación contra la situación de los derechos humanos en China».

El caso de Dong Guangping vuelve a evidenciar el endurecimiento del control político bajo el régimen de Xi Jinping, así como las crecientes dificultades de los disidentes chinos para abandonar el país y buscar refugio en democracias occidentales.