Una mujer con 'leggings' con la bandera de Estados Unidos y un perro pasan delante de una casa semiabandonada en La Habana
Trump pone fecha al colapso del régimen cubano: «Cuando el presidente dé la orden, estaremos preparados»
Acabar con el régimen cubano es uno de los grandes objetivos de Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, durante este segundo mandato. Para conseguirlo era necesario, primero, cortarle los tentáculos al pulpo. La exitosa operación estadounidense del pasado 3 de enero en Venezuela, con la captura del dictador chavista Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, acabó con uno de los principales apoyos tanto políticos como económicos de La Habana. Washington también ha dado varios toques de atención a México para que deje de financiar, so pretexto de estar enviando ayuda humanitaria, al régimen comunista de Cuba.
Así, la Casa Blanca ha ido cerrando cada vez más el cerco en torno a la cúpula castrista, públicamente representada por Miguel Díaz-Canel, pero siempre bajo la sombra de Raúl Castro. Este enero, Trump también impuso un embargo petrolero a la isla y, este mismo mes de mayo, llegó el golpe definitivo que justificaría una operación estadounidense en Cuba –simulando el guion aplicado meses antes en Venezuela–: la imputación por homicidio de Raúl Castro por parte de la Justicia de Estados Unidos. El Departamento de Justicia norteamericano presentó los cargos en la corte federal del Distrito Sur de Florida la semana pasada, acusando al menor de los Castro de dar la orden de derribar dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, matando a cuatro cubanoestadounidenses, cuando este era ministro de las Fuerzas Armadas.
El mismo día de su imputación, el Comando Sur del Ejército anunciaba la llegada al Caribe, a aguas cercanas a la isla, de un grupo de ataque liderado por el portaaviones USS Nimitz. Mientras ahora todo el mundo vuelve a mirar a Irán, Trump mantiene un ojo fijo en la isla. Cuba sufre una crisis económica y energética sin precedentes; ya se dice que se encuentra en una situación incluso peor que durante el conocido «período especial», resultado del colapso de la Unión Soviética, principal valedor del régimen comunista. Los cubanos afrontan apagones diarios de entre seis y doce horas, y a veces más, lo que hace que cualquier tarea cotidiana se convierta en todo un desafío. La peor época, el verano, se acerca. Sin electricidad no funcionan las neveras; los pocos alimentos que pueden pagar los cubanos se echan a perder por el calor y, así, los ciudadanos de a pie entran en un círculo vicioso de miseria rampante.
Por ello, y según publica el portal de noticias Axios, la Administración Trump ya se prepara para un más que posible colapso del régimen cubano «tan pronto como este verano». El Pentágono ha esbozado, además, varios planes de respuesta militar por si la isla se sumiera en el caos, asegura el sitio web citando a varios funcionarios estadounidenses. Aun así, el republicano mantiene su apuesta por una transición pacífica mientras presiona económica y diplomáticamente a La Habana. En este sentido, Washington seguirá impulsando sanciones para estrangular al régimen castrista, al tiempo que su Armada muestra músculo militar, en lo que definen como una «constricción a cámara lenta». «La mejor forma de describirlo es 'aceleracionismo'», explica un alto funcionario de la Administración al medio citado.
La fuente continúa diciendo que «no queremos acabar con el régimen todavía», pero asegura que existe un «método» y que se hará «por etapas». El pasado mes de abril, el Comando Sur de Estados Unidos realizó maniobras militares para prepararse ante una posible acción militar en Cuba. «Cuando el presidente dé la orden, estaremos preparados para cualquier cosa», recoge Axios, que matiza que, aunque «todas las opciones están sobre la mesa, no hay ninguna invasión prevista ni inminente». Por ahora, todas estas acciones se enmarcan en una política de presión, pero también dentro de una maniobra más amplia que le permita a Trump ganar tiempo para poner fin a la guerra en Irán y poder centrar toda su atención y recursos en Cuba.