Cazas supersónicos Gripen
Brasil encarga a Saab 36 aviones de combate supersónicos, de los cuales 15 serán fabricados en Sao Paulo
Brasilia prefirió el avión sueco al Rafale del francés Dassault Aviation y al F/A-18 Super Hornet del fabricante estadounidense Boeing
Los ministros de Defensa de Suecia, Pål Jonson, y Brasil, José Múcio, firmaron el jueves en Estocolmo un acuerdo de intenciones para profundizar la cooperación entre ambos países y que incluye la venta al país sudamericano de otros 20 nuevos cazas Gripen sumados al primer encargo de 36 aeronaves anunciados anteriormente.
Ambos países habían firmado ya un acuerdo para la adquisición de cazas Gripen por parte de la Fuerza Aérea Brasileña y, en una segunda fase, la producción en el país suramericano para el mercado de Iberoamérica.
Del total de 36 aviones de combate supersónicos encargados inicialmente 15 serían fabricados en las instalaciones de Embraer, en Gavião Peixoto.
Precisamente, Brasil presentó el 25 de marzo pasado, en presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su primer avión de combate supersónico fabricado en el país, un F-39E Gripen del grupo sueco Saab.
Según la presidencia brasileña, esta producción local es «inédita en América Latina».
Durante una ceremonia solemne en las instalaciones del fabricante brasileño Embraer en el estado de Sao Paulo, Lula bautizó el avión de fuselaje gris con champán.
«Este proyecto permite consolidar nuestro poder de disuasión, incrementando nuestra capacidad para garantizar la soberanía nacional y la seguridad regional», declaró durante el acto el ministro brasileño de Defensa, José Múcio.
Brasilia prefirió el avión sueco al Rafale del francés Dassault Aviation y al F/A-18 Super Hornet del fabricante estadounidense Boeing.
Las condiciones de adjudicación del contrato en 2014 fueron objeto de una amplia investigación en Brasil por sospechas de corrupción en detrimento del Rafale. Procesado en el marco de este caso tras sus primeros mandatos (2003-2010), Lula fue finalmente absuelto por falta de pruebas en 2021.
«Cualquier día alguien nos invade»
Brasil reivindica su condición de país pacífico, pero la defensa se impone cada vez más como un tema clave a la vista del convulso contexto geopolítico, especialmente con la guerra en Oriente Medio.
El gobierno del país más grande de Iberoamérica también se ha mostrado preocupado por la «intervención militar» estadounidense para capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro.
Durante una visita oficial del presidente sudafricano Cyril Ramaphosa este mes, Lula instó a su homólogo a una cooperación más estrecha entre ambos países en materia de defensa, aludiendo a un riesgo de invasión extranjera.
«No sé si el compañero Ramaphosa se da cuenta de que, si no nos preparamos en el tema de defensa, cualquier día alguien nos invade», declaró el mandatario brasileño.