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La candidata a la Presidencia de Perú por el partido Fuerza Popular, Keiko FujimoriEFE

Elecciones en Perú

Keiko Fujimori, a la cuarta puede ser la vencida para llegar a la Presidencia de Perú

A la hija del expresidente Alberto Fujimori le favorecen ligeramente los sondeos en esta segunda vuelta electoral

La historia se repite por cuarta vez. La totalidad de los sondeos en Perú colocan a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) como favorita en el balotaje de este domingo, pero, acostumbrada a perder en la recta final de las elecciones, quema sus últimos cartuchos internacionales antes de que se abran las urnas.

«Hoy tuve una emotiva llamada con María Corina Machado, premio Nobel de la Paz por su admirable lucha en la defensa de la libertad y la democracia en Venezuela. La historia nos da poderosas lecciones de los caminos que hay que seguir y aquellos que hay que evitar, como lo que sucedió con la Venezuela de Chávez y Maduro», publicó ayer en su muro de X.

La hija del difunto expresidente, Alberto Fujimori, lleva más de una década acariciando la Presidencia. En primera vuelta está acostumbrada a lograr una primera mayoría clara, indiscutible, pero insuficiente. En segunda, la fortuna le ha dado la espalda una y otra vez, aunque en esta ocasión los sondeos le dan una ventaja de unos cuatro puntos sobre Roberto Sánchez, el testaferro político del expresidente Pedro Castillo que se presenta en público con un sombrero como el del hoy preso por intentar un autogolpe.

Romper el maleficio

«Keiko», «hija bendita» o «afortunada» en japonés, tiene dos hijas: Kyara Sofía y Kaori Marcela, de su matrimonio el estadounidense Mark Vito, del que se divorció en 2022. De 51 años, hoy intenta romper el maleficio que la ha perseguido frente a Castillo en 2021, contra Ollanta Humala en 2011 o al enfrentar a un economista de fuste –aunque su legislatura durase un suspiro– como fue Pedro Pablo Kuczynski, en 2016.

La candidata de Fuerza Popular ha probado el sabor de la derrota en demasiadas ocasiones, pero jamás tira la toalla. En los últimos días ha tratado de arrebatarle parte de su discurso al Sánchez peruano. «Coincido con Carlos» para «declararle la guerra a los sicarios, a los extorsionadores» escribió en X.

Aunque solo fuera por su insistencia y tenacidad, merecería ocupar el sillón que un día fue de su padre. Pero de los fracasos y tropiezos se aprende. Lo dijo ella tras pasar más de un año en prisión preventiva, investigada por presunto lavado de activos por el escándalo de corrupción de Odebrecht. «A lo largo de mi carrera política he cometido errores, de ellos aprendí, pero me levanté además con mucha más fuerza», aseguró en el último debate presidencial.

La hija mayor del expresidente que hizo historia por sus logros económicos, liquidar el terrorismo de Sendero Luminoso y el MRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru) e imponer el terrorismo de Estado de la mano de Vladimiro Montesinos, se ha rodeado de un equipo capaz que este año quiere romper la tradición de perder en segunda vuelta.

Si los sondeos no se equivocan, esta noche Keiko podrá cantar victoria y empezar a escribir su propia historia al frente de un país sin brújula desde hace años. Si lo logra, se convertirá en la novena presidenta desde 2016.