El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo
La oposición nicaragüense pide a Albares que vete a Nicaragua de la próxima Cumbre Iberoamericana
En una carta abierta, dirigida al ministro de Exteriores, dicen que esperan que el Gobierno «no contribuya a que dicho espacio de diálogo internacional legitime a un régimen que continúa ignorando de manera sistemática sus obligaciones internacionales y los derechos fundamentales»
Movimientos y organizaciones políticas opositoras nicaragüenses en el exilio pidieron este martes a España vetar al régimen de Nicaragua de la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid durante los días 4 y 5 de noviembre próximos.
«Confiamos en que su Gobierno, comprometido con la democracia, el Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos, no contribuya a que dicho espacio de diálogo internacional legitime a un régimen que continúa ignorando de manera sistemática sus obligaciones internacionales y los derechos fundamentales del pueblo nicaragüense y, en consecuencia, desestime invitar a la representación de la dictadura a dicha Cumbre», solicitó el grupo de opositores nicaragüenses en una carta abierta.
En la misiva, dirigida al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, los opositores nicaragüenses instaron a España a que exija al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, «el pleno respeto a los derechos humanos, y el restablecimiento de la democracia y de las libertades de los nicaragüenses» Además de la apertura de una vía de transición hacia la democracia y el cese total de la represión.
En su mensaje, los opositores nicaragüenses también se declararon «sorprendidos y preocupados» tras conocer que Albares se reunió recientemente con el canciller nicaragüense, Denis Moncada.
«Como es de su conocimiento, en Nicaragua hay una situación de graves violaciones a los derechos humanos, la liquidación de todos los espacios democráticos y de las libertades de los nicaragüenses, sistemáticamente denunciada por organismos internacionales», argumentaron.
Recordaron que el pasado mes de junio el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua expresó su preocupación por la escalada de la represión política en Nicaragua, «subrayando especialmente el uso de la violencia sexual y de género como arma política, así como su consternación por las muertes de presos políticos bajo custodia del Estado y por el número de víctimas de la desaparición forzada».
Además que el Parlamento Europeo ha recomendado iniciar acciones penales contra el régimen de Nicaragua por crímenes de lesa humanidad.
Asimismo, que la Asamblea General de la OEA aprobó una declaración de consenso a finales de junio, en Panamá, en la que manifestó su «profunda preocupación por el deterioro de la situación de los derechos humanos y el debilitamiento sistemático del orden democrático en el país centroamericano, caracterizado por la erosión de la separación de poderes, el cierre del espacio cívico y las violaciones y abusos generalizados documentados por mecanismos internacionales de derechos humanos».
«Una clara expresión del desprecio del régimen por los principios más elementales del derecho internacional fue la expulsión arbitraria del embajador y del primer secretario de la Embajada de España en Managua, así como de varios cooperantes españoles (en enero pasado). Además de ser expulsados violentamente, las autoridades les confiscaron sus equipos de trabajo y sus pertenencias personales», señalaron.
Entre las organizaciones firmantes de la carta se encuentran la Unidad Nacional Azul y Blanco, la Unión Democrática Renovadora, la Articulación Feminista de Nicaragua, Fundación Puentes para el Desarrollo en Centroamérica, y el Movimiento Autónomo de Mujeres.