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Labour MP and challenger for Leader of the Labour party, Andy Burnham, waves as he leaves after delivering a speech in Manchester, northern England, on June 29, 2026. Burnham, the frontrunner to become Britain's next prime minister, set out his economic agenda on Monday, in his first major policy announcement since Keir Starmer resigned as premier last week. (Photo by Toby Shepheard / AFP)

Andy Burnham saluda a la prensaAFP

Burnham entra por la ventana del laborismo en el 10 de Downing Street y Starmer sale por la puerta de atrás

El exalcalde de Manchester, aunque no se presentó a las elecciones que ganó Keir Starmer, asume hoy como primer ministro con el apoyo de la mayoría de la Cámara de los Comunes

El laborismo está de luto y de fiesta al mismo tiempo. De luto porque hoy entierra políticamente al primer ministro que ganó las elecciones hace dos años y de fiesta porque después de ejecutarlo, coloca hoy en el 10 de Downing Street a otro de los suyos.

El exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, flamante líder del Partido Laborista británico despide hoy Keir Starmer como primer ministro del Reino Unido. Ambos, pasarán por Buckingham Palace para entrevistarse con el rey Carlos III que aceptará dimisión de uno y el nombramiento del otro.

Burnham logró por fin su propósito de desbancar a Starmer. Sin escaño, consiguió arañar el que necesitaba para estar en la Cámara, el 18 de junio en una elección parcial. De este modo, quedó habilitado para suceder a su compañero de filas, Keir Starmer, que había ganado las elecciones generales por mayoría absoluta hace dos años.

El pasado miércoles, el nuevo primer ministro, en apenas unas horas, consiguió el apoyo de 379 de los 403 diputados que tiene el laborismo en la Cámara de los Comunes. Necesitaba 81 para optar al liderazgo en las primarias que le tuvieron como único aspirante a moverle la silla a Starmer.

Ese amplio apoyo, como recuerda Efe, hizo matemáticamente imposible que ningún otro candidato pudiera participar en la contienda, iniciada el 9 de julio.

se hizo con el respaldo necesario de al menos tres organizaciones de 31 afiliadas al laborismo.

Tras obtener el aval de sus colegas, el exalcalde se hizo con el respaldo de la mayoría de los sindicatos. Entre otros, Unite, ASLEF, del sector ferroviario, y Unison, que agrupa a trabajadores de servicios públicos, además de otros de sectores como el transporte, el comercio y los bomberos.

Con todos los requisitos cumplidos, Burnham fue proclamado líder del Partido Laborista, sin rival, el pasado viernes. Lo consiguió al tercer intento, tras dos fallidos en sendas primarias en 2010 y 2015.

Traspaso de mando

Keir Starmer cumplirá hoy con la tradición y presentará su dimisión a Carlos III. Acto seguido será Andy Burnham el que cruce los salones de Buckingham Palace para que el Rey le proponga formar Gobierno.

El nuevo primer ministro irá entonces a su residencia y despacho oficiales del 10 de Downing Street, en el corazón de Londres. Allí, como es habitual en estos procesos, o cambios de mando, pronunciará un discurso y dará a conocer su Gabinete.

Keir Starmer ya habrá hecho «la mudanza» de la emblemática vivienda de los primeros ministros británicos. Entró por la puerta grande con la llave que le dio la mayoría absoluta en las elecciones de julio de 2024. Entonces todo parecía anunciar un tiempo nuevo para un nuevo gobierno que prometía estabilidad, pero las cosas se torcieron antes de lo previsto y Starmer se vio obligado a anunciar su dimisión el 22 de junio. Su partido le había dado la espalda después de meses de caída en las encuestas y una derrota histórica en las elecciones locales y regionales de mayo.

Al despedirse el pasado miércoles en su última sesión de control ante el Parlamento, Starmer aseguró que trabajará como diputado para que los laboristas tengan éxito y sin rencor aparente, ofreció «todo su apoyo» a su sucesor. Dicho esto, prometió no darle su opinión si él no se la pide y, si lo hace, garantizó que será «solo en privado». Falta le hará.

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