Banderas de los países miembros de la UE frente al edificio del Parlamento Europeo en Estrasburgo
Así opinan de la crisis de Ceuta los cuatro países de la UE que se han desmarcado de la reunión de urgencia
Los países que se desmarcaron y no firmaron la carta conjunta para exigir la reunión de urgencia (aunque posteriormente España también la pidió por su cuenta) son Francia, Portugal, Irlanda y Luxemburgo
El sábado, 22 países miembros de la Unión Europea liderados por Italia y Dinamarca pidieron una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la Unión para analizar la crisis migratoria de Ceuta y acordar una respuesta coordinada y acciones inmediatas para el control de la frontera exterior.
La carta fue suscrita también por los gobiernos de Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, República Checa, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Lituania, Letonia, Malta, Holanda, Polonia, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia y Suecia.
En contraste, los países que se desmarcaron y no firmaron la carta conjunta para exigir la reunión de urgencia (aunque posteriormente España también la pidió por su cuenta) son Francia, Portugal, Irlanda y Luxemburgo. ¿Cuál es la postura específica de estos cuatro países?
Francia
Francia se ha desmarcado de las críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez, pero ha adoptado una estrategia de máxima contención en la frontera. París defiende la continuidad de España en el espacio Schengen, pero, al mismo tiempo, ha decidido blindar unilateralmente su propia frontera con España para evitar «movimientos secundarios» de inmigrantes.
«Tenemos una cooperación con España que es importante», señaló el ministro francés del Interior, Laurent Núñez, antes de dar una cifra para ilustrarla. En concreto, señaló que, cuando Francia detiene a inmigrantes en situación irregular cerca de la frontera española, un 70 % de ellos son readmitidos en España.
«Por tanto —añadió Núñez—, tenemos una cooperación que es muy, muy buena con España y no hay razón para pedir (…) la suspensión de España del espacio Schengen».
Portugal
Las autoridades de Portugal han manifestado su «gran preocupación», pero han guardado extrema cautela, evitando confrontar directamente al Gobierno de Sánchez. A diferencia del bloque de los 22 países de la Unión Europea, que han criticado duramente a Madrid, el Gobierno luso prefiere centrarse en la estabilidad de las fronteras.
El primer ministro portugués, Luís Montenegro, ha declarado formalmente que «no hay motivos para suspender las normas del espacio Schengen» ni apartar temporalmente a España de este acuerdo, marcando distancias con las peticiones al respecto realizadas por Italia y Finlandia.
Portugal, sin embargo, no se ha quedado con los brazos cruzados. La Marina portuguesa y la Policía Marítima han reforzado las patrullas marítimas y terrestres diarias en el litoral del sur del país (el Algarve) para blindar su propia costa frente a posibles rutas alternativas derivadas de la crisis de Ceuta.
Luxemburgo
Luxemburgo por su parte ha guardado un silencio absoluto y un estricto perfil bajo. A diferencia de sus vecinos o de los países más beligerantes, el Gobierno luxemburgués liderado por el primer ministro Luc Frieden no ha emitido ninguna declaración pública formal ni ha tomado medidas restrictivas en sus fronteras.
Irlanda
Irlanda no firmó la misiva de los 22 debido a que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE y es la encargada de canalizar la solicitud y convocar oficialmente de forma neutral la cumbre de ministros del Interior.