Voluntarios civiles fabrican ponchos antidrones para soldados ucranianos este lunes, en Kovel (Ucrania).EFE

Así son las capas 'invisibles' para los drones rusos fabricadas por voluntarias ucranianas

Las prendas, elaboradas con materiales de aislamiento térmico y tejidos de camuflaje, están diseñadas para impedir que el calor corporal sea detectado desde el aire

Un pequeño taller de la ciudad ucraniana de Kovel se ha convertido en una pieza más del esfuerzo de guerra del país. Allí, un grupo de voluntarias confecciona capas antidrones capaces de reducir la firma térmica de los soldados y dificultar su detección por parte de los drones rusos equipados con cámaras térmicas, una tecnología que se ha convertido en una de las principales amenazas en el frente.

Su funcionamiento permite que los militares pasen desapercibidos para los drones cuando se desplazan a pie hacia las posiciones de combate, una situación cada vez más habitual debido a que los vehículos son localizados y destruidos con rapidez.

Al frente de esta iniciativa se encuentra Natalia Tjorzevska, profesora de lengua y literatura ucraniana de 54 años y responsable del grupo de voluntarios Diyemo Vze (Actuamos ahora).

El equipo está formado por una decena de mujeres que cosen alrededor de un centenar de ponchos cada semana. Desde que comenzaron el proyecto ya han fabricado más de 2.000 unidades, muchas de ellas adaptadas al tipo de terreno y a la estación del año para mejorar también el camuflaje visual durante el día.

Las capas pesan menos de un kilogramo, incorporan capucha y una lámina transparente a la altura del rostro, lo que permite mantener la movilidad y reaccionar con rapidez cuando se detecta un dron enemigo.

Las cámaras térmicas instaladas en los drones permiten localizar a los soldados incluso durante la noche, cuando el contraste entre el calor corporal y el entorno resulta mayor. Con estas prendas, explican las voluntarias, los militares aparecen en las pantallas de los operadores rusos como un arbusto o un árbol más, dificultando su identificación desde altitudes de entre 50 y 100 metros.