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Candidatos demócratas al Senado de EE.UU. De Iz. a Dra. Sherrod Brown, James Talarico, Troy Jackson y Chris PappasRedes Sociales

Los republicanos ponen en relieve la corrupción y la hipocresía de los demócratas para retener la mayoría en el Senado

El Comité Republicano apunta sus cañones contra cinco candidatos demócratas en una reñida contienda de cara a las elecciones legislativas de noviembre

El Partido Republicano ha encontrado en la acusación de «hipocresía» uno de sus principales argumentos para atacar a varios candidatos demócratas al Senado en las elecciones de noviembre, que irá tomando forma en lo que queda de verano y empezará a utilizarse de forma clara a finales de septiembre.

El Comité Nacional Republicano de Campañas de Senadores (NRSC, por sus siglas en inglés) ha elaborado una estrategia de comunicación que señala especialmente a Troy Jackson, de Maine; Chris Pappas, de New Hampshire; Sherrod Brown, de Ohio; Jon Ossoff, de Georgia; y James Talarico, de Texas.

El plan de estrategia republicano es sencillo: presentar a candidatos que denuncian la influencia del dinero y los intereses corporativos en Washington como políticos que, en sus propias carreras, han mantenido relaciones con lobistas, grandes donantes o empresas con intereses ante el Congreso.

Troy Jackson y el negocio con lobistas

En Maine, los republicanos centran sus ataques contra Troy Jackson, candidato demócrata que aspira a arrebatar el escaño a la veterana senadora republicana Susan Collins.

Troy Jackson, candidato a senador por Maine por el Partido Demócrata@TroyJackson207

Uno de los principales argumentos del NRSC se refiere al hijo de Jackson, Chace Jackson, que habría facturado cerca de 200.000 dólares por trabajar como lobista ante el Congreso del Estado de Maine durante el período en el que su padre presidía el Senado del citado Estado.

También se ha señalado que la empresa para la que trabajaba Chace Jackson había sido fundada por un antiguo jefe de gabinete de su padre, Troy Jackson.

Los republicanos añaden a su ofensiva el pasado político del candidato. Jackson comenzó su trayectoria como republicano, posteriormente se presentó como independiente y ahora se presenta con el Partido Demócrata. El Comité Republicano utilizará estos cambios para presentarlo como un «camaleón político» y subrayar también el cambio de algunas de sus posturas sobre todo en cuanto al derecho a portar armas.

Pappas y los vínculos con Uber

En Nuevo Hampshire, el objetivo republicano es Chris Pappas, congresista demócrata que aspira al escaño que dejará vacante en la Cámara Alta la senadora Jeanne Shaheen.

La ofensiva se concentra en la actividad profesional de su marido, Vann Bentley, ha trabajado como lobista defendiendo los intereses de Amazon. Posteriormente, pasó a ocupar un puesto defendiendo los intereses de Uber. Las declaraciones financieras de la pareja reflejan además una participación en acciones de Uber valorada entre 150.000 y 350.000 dólares.

Chris Pappas, candidato a senador por New Hampshire por el Partido Demócrata@ChrisPappasNH

Los republicanos han preparado una estrategia centrada en una votación de una ley, relacionada con la responsabilidad de las empresas de transporte por aplicación de teléfono móvil. La estrategia sostiene que Pappas votó en función de los intereses de las empresas, y no de los ciudadanos estadounidenses, debido a que la medida podía beneficiar a Uber precisamente cuando la familia del congresista mantenía acciones de la compañía.

Brown y el dinero de Wall Street

En Ohio, los republicanos han recuperado un argumento que ya utilizaron durante la carrera de 2024 contra Sherrod Brown: la distancia entre su imagen de defensor de los trabajadores y las aportaciones recibidas de empresas financieras.

Sherrod Brown, candidato a senador por Ohio por el Partido DemócrataStephen Maturen / AFP

Brown intenta recuperar el escaño que perdió frente al senador republicano, de origen colombiano, Bernie Moreno y se enfrenta ahora al republicano Jon Husted. El Comité Republicano destaca las aportaciones procedentes de Wall Street, grandes inversores y compañías financieras, así como alrededor de 400.000 dólares recibidos durante su carrera en el Senado de lobistas y comités de acción política vinculados a aseguradoras sanitarias.

El factor Epstein

La parte más agresiva de la estrategia republicana afecta a Georgia y Texas y gira alrededor de Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn y antiguo amigo de Jeffrey Epstein.

Hoffman mantuvo contactos con Epstein que están documentados y que han vuelto al centro del debate político después de la publicación de nuevos documentos relacionados con el caso.

James Talarico, candidato a senador de Texas por el Partido Demócrata@jamestalarico

Hoffman ha desplegado un importante apoyo financiero a James Talarico, candidato demócrata al Senado por Texas. Se sitúan en unos diez millones de dólares la aportación de Hoffman al super PAC, comité de campaña, que respalda a Talarico.

También ha destacado una aportación de Hoffman a Jon Ossoff, senador demócrata de Georgia.

Talarico y su antigua jefa de gabinete

En Texas, los republicanos también atacarán a James Talarico en otro frente: su relación sentimental con Brianna Menard, que anteriormente trabajó como jefa de gabinete del legislador y posteriormente desarrolló su actividad profesional como lobista.

El-Sayed y la deducción fiscal impulsada por Trump

El candidato muslumán del Partido Demócrata al Senado por Michigan Abdul El-Sayed no figura entre los cinco candidatos de la guía específica del Comité Republicano sobre el Senado. Pero, su campaña en Michigan ofrece otro ejemplo utilizado por los republicanos para hablar de contradicciones entre discurso y práctica: El-Sayed ha convertido la lucha contra la influencia del dinero en la política en uno de los ejes de su candidatura. Sin embargo, su principal super PAC (comité de acción política de campaña) recibió 300.000 dólares de su suegro, Jukaku Tayeb, que se convirtió en su mayor donante individual.

La aportación es completamente legal. En cambio, la dependencia de un comité político respecto de un familiar millonario permite a los adversarios cuestionar el discurso de un candidato contrario a la influencia del dinero privado. Más llamativa todavía es la cuestión fiscal.

El candidato demócrata musulmán El-Sayed y su esposa declararon en 2025 una deducción de 26.171 dólares correspondiente al denominado «qualified business income» o QBI. Esta deducción forma parte del régimen fiscal establecido por la reforma tributaria de 2017 impulsada por el presidente Donald Trump. El dato resulta políticamente incómodo porque El-Sayed había criticado esa reforma precisamente por considerar que beneficiaba a personas que no necesitaban más dinero.

Más de cien vídeos descolgados de la web

El pasado de El-Sayed también se ha convertido en un campo de batalla electoral. Más de un centenar de vídeos de su etapa anterior como comentarista y presentador de pódcast han sido retirados o colocados en privado. Algunos contenían declaraciones en contra de la financiación policial, la frontera sur con México o la Segunda Enmienda, que ampara el derecho a portar armas en Estados Unidos. También, se han borrado críticas del musulmán a la celebración del 4 de julio, Día Nacional de Estados Unidos.