El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, en Londres
Reino Unido
El ex primer ministro británico Keir Starmer renuncia a su escaño como diputado laborista
Esta inesperada decisión forzará ahora una elección parcial para ocupar su escaño por la circunscripción londinense de Holborn- St. Pancras, en el centro de la capital
El ex primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado este martes su dimisión como diputado del Partido Laborista en la Cámara de los Comunes (baja), tras haber dejado su puesto como líder del Gobierno el pasado 20 de julio y ser reemplazado por el hasta entonces alcalde de Mánchester, Andy Burnham.
En declaraciones al Camden New Journal, Starmer ha confirmado su decisión diciendo que «ahora me centraré en otros asuntos, como las relaciones internacionales, incluyendo defensa, seguridad, comercio y tecnología en un mundo en constante cambio».
Esta inesperada dimisión de Starmer forzará ahora una elección parcial para ocupar su escaño por la circunscripción londinense de Holborn- St. Pancras, en el centro de la capital, en la que el laborismo pondrá a prueba su popularidad tras dos años en el poder.
Asimismo, el político británico difundió un mensaje en sus redes sociales con el que quiso recordar que llevó a su partido «de la ruina política, moral y financiera a una victoria abrumadora en 2024».
En esta misma línea, reivindicó los logros de su mandato: «Estabilizamos la economía, reconstruimos los servicios públicos, invertimos cantidades récord en seguridad y defensa, sacamos a cientos de miles de niños de la pobreza y transformamos la reputación del Reino Unido con nuestros socios internacionales».
Pese a todos esos logros, Starmer no pudo evitar una erosión rapidísima de su popularidad y la de su partido, y el pasado mayo, en unas elecciones municipales y autonómicas, el Partido Laborista sufrió un descalabro histórico, al perder el poder en Gales y más de 1.500 concejales en Inglaterra en beneficio, sobre todo, de Reform UK.
La dimisión de Starmer como líder del Partido Laborista el pasado junio, y como primer ministro un mes después, trajo al poder a Burnham, a quien Starmer prometió «apoyo total a él y a su Gobierno».