Lindsay Clancy, acusada de asesinar a sus tres hijos en su casa de Massachussets
Estados Unidos
El jurado del caso de Lindsay Clancy sigue sin decidir si es culpable de matar a sus tres hijos
La mujer, de 36 años, ha sido juzgada las últimas tres semanas, en medio de gran expectación mediática, en un tribunal de Massachusetts
Los miembros del jurado del mediático juicio por asesinato de Lindsay Clancy siguen si poder ponerse de acuerdo sobre su culpabilidad. El juez, William Sullivan, del Tribunal Superior de Plymouth, tras recibir la noticia de que no se ha alcanzado la unanimidad ha ordenado que sigan deliberando.
Clancy, de 36 años, ha sido juzgada las últimas tres semanas, en medio de gran expectación mediática, en un tribunal de Massachusetts (noreste de EE.UU.) por el estrangulamiento de sus hijos Cora (5 años), Dawson (3 años) y Callan (8 meses) el 24 de enero de 2023, tras lo que intentó suicidarse sin éxito y quedó parcialmente paralizada.
La acusada se declaró no culpable de tres delitos de asesinato en primer grado.
El jurado, compuesto por doce mujeres y seis hombres, tiene las opciones de considerarla culpable de asesinato en primer grado pero también en segundo grado, menos grave, y en última instancia el juez incluyó el delito de homicidio involuntario, un extremo al que se opone la Fiscalía. También pueden decidir considerarla no culpable de los cargos por problemas de salud mental.
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, defendió en sus alegatos finales que la mujer era una «buenísima madre» pero recibió un mal tratamiento de salud mental de una psiquiatra sin apenas experiencia, estaba sobremedicada y pidió ayuda a su entorno sin éxito antes de sufrir una psicosis posparto en la que mató a los niños.
La Fiscal, Jennifer Sprague, por su parte, señaló que no había duda de la enfermedad mental de Clancy, pero lo importante es si «sabía distinguir el bien del mal» cuando mató a sus hijos, y apostilló que tenía unos beneficios de salud mejores que otras personas, con baja maternal, ayuda familiar y «recursos».
También destacó que Clancy tenía formación como enfermera, por lo que podía tener conocimiento de su tratamiento, y sentenció que esta «planeó» las muertes aprovechando que su marido, Patrick, había salido a hacer recados, tras lo que dejó a sus hijos sin vida «en el suelo del sótano».
La fiscal sacó a colación crímenes similares de madres que mataron a sus hijos, como Andrea Yates, para desacreditar el argumento de que Clancy escuchó una voz que la impelió a matar, señalando que solo la escuchó «una vez», mientras que Yates las escuchó «durante meses».