Donald Trump
Trump desafía a Irán y llama a los iraníes a sublevarse mientras se intensifica la guerra en Ormuz
El presidente de EEUU asegura que no pretende «forzar» a Teherán a negociar y presume de tener un «control casi total» del estrecho
Donald Trump ha elevado este martes la presión sobre Irán con un mensaje dirigido directamente a la población iraní. El presidente de Estados Unidos ha asegurado que no pretende «forzar» a Teherán a sentarse a negociar, pero ha defendido que Washington se encuentra en una posición cada vez más favorable en el conflicto y ha llamado a los ciudadanos iraníes a levantarse contra el régimen.
«No estoy intentando forzar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones», escribió Trump en su red social, Truth Social, en respuesta a una información de ABC que apuntaba en esa dirección. El mandatario afirmó que le importa «muy poco» que Irán firme un acuerdo y aseguró que prefiere la posición actual de Estados Unidos.
Trump presumió de que Washington mantiene «un control casi total del estrecho de Ormuz» y de que la economía iraní está «colapsando por completo». «Solo están prolongando lo inevitable. ¿Cuándo se levantará y luchará el pueblo iraní?», añadió.
El mensaje llega en plena escalada militar después de casi un mes sin ataques cruzados. Estados Unidos ha lanzado este martes un nuevo bombardeo contra Irán, el segundo en menos de 48 horas, mientras la Administración Trump mantiene una campaña de presión económica contra Teherán mediante nuevas sanciones.
El presidente estadounidense había asegurado el lunes que el Gobierno iraní se encuentra sumido en un «caos total» y es «incapaz» de representar al país. También afirmó que más de 100.000 personas habían muerto en las protestas contra el liderazgo iraní, una cifra que no ha sido respaldada en la información facilitada.
Irán responde con misiles y drones contra las bases de EE.UU.
Irán ha respondido durante la noche con una nueva oleada de ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio. La Guardia Revolucionaria Islámica ha asegurado que lanzó misiles y drones contra bases de EEUU en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak, en represalia por los bombardeos estadounidenses.
El primer ataque se dirigió contra Camp Titin, una instalación estadounidense en Jordania. Las autoridades jordanas aseguraron que sus defensas interceptaron diez misiles iraníes, mientras que otros tres impactaron en zonas alejadas de núcleos de población sin causar víctimas. Teherán también afirmó haber atacado con drones instalaciones estadounidenses en Baréin y posiciones militares próximas a Erbil, en Irak.
Kuwait informó asimismo de que sus defensas aéreas estaban interceptando drones procedentes de Irán. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Ebrahim Zolfaghari, aseguró que los ataques habían provocado graves daños materiales y un «número significativo» de muertos y heridos, aunque no aportó datos que permitieran verificar esas afirmaciones. Teherán amenazó además con responder de forma «severa y devastadora» a los ataques estadounidenses y advirtió a los países que colaboren con Washington de que deberán asumir las consecuencias.
Washington justificó sus nuevos bombardeos por los «intentos de agresión» iraníes contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y contra los militares estadounidenses desplegados en la región. EEUU afirmó haber atacado objetivos de la Guardia Revolucionaria, mientras Teherán denunció que uno de los bombardeos alcanzó una vivienda en Sirik, cerca del estrecho, con varios muertos y al menos 50 heridos.
La escalada amenaza los esfuerzos diplomáticos para recuperar la normalidad en una de las principales rutas marítimas del mundo. El estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de la confrontación desde el inicio de la guerra, con Washington acusando a Teherán de preparar ataques contra el tráfico marítimo y la República Islámica respondiendo a los bombardeos estadounidenses.