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El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, en la Moncloa (2007)(EPA) EFE

Así era Abdalá bin Abdulaziz, el Rey saudí al que Zapatero atribuye sus joyas y al que agasajó en 2007, 2008 y 2009

El expresidente socialista ofreció una cena de Estado en la Moncloa al monarca en 2007 y a ese encuentro se agarra su defensa

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha aclarado ante el juez, tres meses más tarde de lo prometido, que sus polémicas joyas fueron un regalo del rey de Arabia Saudí hace ahora 19 años, es decir, en 2007. Por aquella época, en Riad mandaba Abdalá bin Abdulaziz (Riad, 1924), hijo de Abdulaziz bin Saúd, fundador de la Arabia Saudí moderna. Fue el décimo hijo varón y sufrió la muerte de su madre a una edad muy temprana, con tan solo diez años, por lo que creció bajo el brazo de su padre. Enamorado de los caballos y la poesía, estuvo muy vinculado a la Guardia Nacional. Al trono, sin embargo, ascendió muy tarde, con 80 años, en 2005, tras la muerte de su medio hermano, el rey Fahd.

Pero contaba con una vasta experiencia, ya que actuó como regente desde 1995, año en el que el monarca sufrió un grave derrame cerebral y quedó incapacitado. Su reinado oficial fue corto: diez años. Falleció en 2015 a causa de una pulmonía y fue sucedido por su hermano Salmán bin Abdulaziz, actual rey de Arabia Saudí. La conexión entre España y la monarquía del Golfo viene de tiempo atrás y se estrechó especialmente con Abdulaziz en el trono. El entonces Rey Juan Carlos I tenía una relación personal con el rey saudí, con el que compartía visitas de Estado y vacaciones en Marbella.

Bajo su reinado, empresas españolas lograron la concesión del proyecto para construir un AVE de las ciudades santas de Medina a La Meca. En esos años, al frente del Gobierno estaba Zapatero. De hecho, el presidente socialista recibió en junio de 2007 a Abdulaziz en la Moncloa, lo que supuso su primera visita oficial a España, así como la de un jefe de Estado saudí desde 1980. A mayores, en vísperas de esta visita, el Congreso de los Diputados aprobó, a petición de Juan Carlos I, otorgarle el Toisón de Oro, el más alto honor que otorga la Corona española. La Insigne Orden del Toisón de Oro consta de un gran collar de oro compuesto de eslabones dobles en forma de B del que cuelga un carnero de oro.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y el rey de Arabia Saudí, en el Palacio de la Moncloa, en Madrid(EPA) EFE

Durante esa visita, Zapatero ofreció una cena al monarca saudí en la Moncloa. Un encuentro que ahora vuelve a la actualidad judicial tras alegar el expresidente que el ajuar hallado en una caja fuerte oculta en su despacho de la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE, fue un obsequio de la Casa Real saudí. Pero, de ese encuentro, el expresidente socialista tan solo registró como regalo un reloj con esmeraldas que donó a Patrimonio Nacional.

Los intereses de Zapatero en Arabia Saudí

La relación no solo fue estrecha por la Casa Real española, el Gobierno socialista tenía sus propios intereses en cultivar los vínculos con Riad. Abdulaziz volvió a España un año después, en julio de 2008, con motivo de la inauguración de la Conferencia Mundial para el Diálogo, impulsada por el propio monarca saudí y copresidida junto al Rey Juan Carlos I. En 2009 volvieron a cruzar sus caminos, en esta ocasión en la ciudad costera de Yeda. Fue el destino final elegido por Zapatero para completar una gira por Oriente Medio, en plena ofensiva de la Administración del demócrata Barack Obama para reanudar el proceso de paz árabe-israelí.

Desde esta urbe a orillas del mar Rojo, y junto a Abdulaziz, el exlíder del PSOE también aprovechó para dar un impulso al proyecto del AVE español a La Meca, un contrato que ascendía a 6.500 millones. Ahora, 19 años después, la defensa del expresidente español se agarra a esa cena de Estado en la Moncloa con un monarca fallecido hace más de diez años, al frente de un régimen cuyo actual heredero, el príncipe Mohamed bin Salmán, es señalado como el cerebro del descuartizamiento del periodista crítico Jamal Khashoggi en 2018.