El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la Duma Estatal
Putin cumple 74 años sin poder celebrar la victoria de su «operación militar especial» y bajo una lluvia de drones ucranianos
Creyó que sería un camino de rosas y que las espinas apenas serían un puñado que equivaldrían a unas pocas decenas de muertos en sus filas, pero se equivocó. Vladimir Putin cumple 74 años y los tres últimos los ha pasado con el frente abierto de una guerra en la que se metió él solo y hasta el día de hoy evita llamarla por su nombre.
«Operación militar especial», fue el eufemismo que encontró el jefe del Kremlin para referirse a una invasión que negó preparar hasta el último minuto. El supuesto poderío de la Federación Rusa se vio pronto que estaba reducido a una infantería de chatarra que dejaba desnudos a sus soldados. La mayoría llevados por la fuerza y otros «fichados», bajo engaños, de Perú a Corea del Norte.
El presidente ruso que este año no ha tenido más remedio que reducir el desfile de la Victoria, por el fin de la II Guerra Mundial, por las amenazas de la cada día más efectiva lluvia de drones ucranianos, no logra rematar a su enemigo y antigua provincia de la Unión Soviética. A este ahora le combate también con una gama variada de aparatos no tripulados. los más célebres los Sahed de fabricación iraní.
A Volodimir Zelenski le llamaron en el Kremlin payaso, nazi y una lista de calificativos que el tiempo ha demostrado que no se corresponden con al realidad. El ucraniano resiste y evita darle el regalo de cumpleaños con el que sueña el antiguo espía de la desaparecida KGB.
Con motivo de su onomástica Putin y el resto del mundo han vuelto a comprobar quién es está con él y quienes prefieren mantenerle lejos. El primero en felicitarle ha sido el líder chino, Xi Jinping, según informó hoy el Kremlin y recoge Efe.
«Hemos recibido numerosas felicitaciones por escrito, incluido la del líder de la República Popular de China, Xi Jinping», aseguró Yuri Ushakov, asesor de Política Internacional del Kremlin, a la prensa local.
Putin, que nació en San Petersburgo en 1952 y dirige este país desde el 31 de diciembre de 1999 –con la excepción de cuatro años como primer ministro (2008-2012)–, tiene previsto mantener varias conversaciones telefónicas internacionales, según informó su portavoz, Dmitri Peskov.
«El presidente raramente tiene un día de cumpleaños totalmente festivo (...) También habrá otras actividades de las que les informaremos mañana», dijo en rueda de prensa.
La popularidad de Putin
La popularidad de Putin, que superó el 80 % al comienzo de la guerra en Ucrania hace cuatro años y medio, ha caído en picado en los últimos meses debido a las consecuencias de los ataques ucranianos, el déficit de combustible y el bloqueo de internet, entre otros motivos.
Aunque el ejército ruso no es capaz de ocupar el Donbás, el objetivo mínimo ruso en Ucrania, el jefe del Kremlin insiste en continuar la guerra, muy impopular entre la mayoría de los habitantes de este país.
Recientemente, aseguró que las tropas rusas tomarán el Donbás antes de lo que Kiev y Occidente se creen, pero ya dijo lo mismo en varias ocasiones durante el último lustro y sus predicciones no se cumplieron. Sus afirmaciones de que Ucrania ya sólo controla el 11 % de la región de Donetsk fueron refutadas categóricamente por los expertos.
Tras la controvertida reforma constitucional de 2020, Putin podrá presentarse por sexta vez a unas elecciones presidenciales en 2030 y también en 2036. La versión siglo XXI de los dictadores encaja como un guante con un Putin al qu eno le tiembla la mano para deshacerse de aquellos que considera enemigos, rebeldes o poco leales. Venenos, bombas en aviones y suicidios por decenas tienen su sello.