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Marta Torres-Ruiz
CrónicaMarta Torres-RuizNueva York

La ofensiva de Trump contra las tecnológicas por el uso de visados para extranjeros

El vicepresidente J.D. Vance acusa a la tecnológica de usar un trámite pensado para proteger el empleo nacional como atajo para sustituir plantilla. Microsoft lo niega

Corresponsal en Nueva York

El presidente estadounidense Donald Trump observa a los invitados mientras hablan durante un mitin de campaña

El presidente estadounidense Donald Trump durante un mitin de campañaAFP

La Administración de Donald Trump ha suspendido a Microsoft, Adobe y a varias consultoras tecnológicas del programa federal que permite a las empresas tramitar la green card de sus trabajadores extranjeros. Es la llamada tarjeta verde en español, por su color, el permiso de residencia y trabajo que otorga la residencia permanente en Estados Unidos y abre además la vía a la nacionalidad.

El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, en una rueda de prensa en la Casa Blanca, en nombre del grupo de trabajo antifraude que dirige, señaló que, además de a Microsoft y Adobe, la suspensión alcanza a Cognizant, Infosys, Tata, Wipro, HCL y Capgemini. Vance resaltó que estas empresas han abusado de un sistema que, según dijo, acaba perjudicando a los trabajadores estadounidenses.

Cómo funciona el trámite para lograr la 'green card'

Muchos de los extranjeros que consiguen una green card llegan antes con un visado de trabajo llamado H-1B, pensado para puestos muy cualificados que, en teoría, resulta difícil cubrir con trabajadores estadounidenses. Es el que utilizan sobre todo las empresas tecnológicas: cerca de tres cuartas partes de estos visados se otorgan a trabajadores de la India.

Para pasar de este visado temporal a la residencia permanente, la ansiada tarjeta verde, la empresa debe anunciar primero el puesto de trabajo en Estados Unidos y acreditar después ante el Departamento de Trabajo que no ha encontrado trabajadores estadounidenses. Es ese filtro, pensado para proteger el empleo nacional, el que, según Vance, utilizan las empresas citadas para perjudicar a los estadounidenses.

La acusación del vicepresidente

«Ponen un anuncio en un periódico de un pueblo pequeño. Dicen que han publicado la oferta y que nadie responde. Y usan esa falta de respuesta para sustituir a trabajadores estadounidenses por lo que en la práctica son siervos por contrato extranjeros», afirmó Vance.

Según sus cifras, que la compañía no ha confirmado, Microsoft despidió el año pasado a 6.000 trabajadores estadounidenses y, en el mismo período, se contrató a más de 6.300 trabajadores extranjeros con visados H-1B y a casi 3.000 green cards. Los trabajadores con la tarjeta verde son extranjeros, aunque tienen permiso de residencia y trabajo. Tienen la obligación de declarar impuestos en Estados Unidos, y pueden solicitar todo tipo de ayudas.

La única diferencia con un ciudadano estadounidense es que no pueden votar. «Si hacen la cuenta, por cada trabajador que despidió, lo sustituyó por uno y medio extranjeros en situación de servidumbre por contrato», dijo. Su mensaje a la empresa fue que es «una gran compañía estadounidense», y que debe contratar a «grandes trabajadores estadounidenses». Microsoft es la quinta empresa del país por uso de visados H-1B, según los datos de los servicios de inmigración. La primera es Amazon.

La defensa de Microsoft

Una portavoz de la compañía respondió que la mayoría de sus empleados en Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses y que el 80 % de las solicitudes H-1B presentadas el último año fiscal correspondían a trabajadores que ya formaban parte de la plantilla.

Una ofensiva más amplia

La medida se suma a otras iniciativas de la Administración Trump en las últimas semanas. El mes pasado, la Casa Blanca firmó un decreto que instruye a las agencias a adoptar medidas para proteger a los trabajadores estadounidenses de abusos del programa H-1B.

En el mismo anuncio, Vance señaló a nueve universidades por posible fraude en los visados J-1, que son los visados de intercambio, que según dijo usan en mayor proporción que sus homólogas: Harvard, Yale, Stanford, Brown, Pittsburgh, UC Davis, Caltech, Arizona State y el MIT. Brown, el MIT y Pittsburgh confirmaron haber recibido citaciones del Gobierno; Stanford y UC Davis anunciaron que colaborarán. El MIT recordó que cada titular de un J-1 en el centro «ha sido examinado y autorizado por el Gobierno de Estados Unidos».

Anteriormente, el Departamento de Seguridad Nacional había propuesto una tasa de 70.000 dólares por cada estudiante extranjero que participe en el programa de prácticas OPT, que permite trabajar en Estados Unidos en un empleo relacionado con los estudios cursados. Es una forma que tienen las universidades de justificar ante los alumnos extranjeros el elevado coste de sus matrículas, sobre todo las universidades de élite de Estados Unidos, conocidas como universidades Ivy League. Sigue pendiente, además, la propuesta de una tasa de 103.265 dólares para los visados H-1B, después de que un juez anulara en junio la anterior, de 100.000. La nueva norma, anunciada en agosto, aún no es definitiva y se espera que sea recurrida.

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