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Flávio Bolsonaro durante la entrevistaX

Flávio Bolsonaro promete gobernar Brasil un solo mandato y carga contra Lula por el gasto público

El candidato brasileño propone reducir el gasto público en 40.000 millones de dólares y descarta reservar puestos en su eventual Gobierno para su padre y su hermano

Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) a la Presidencia de Brasil, se comprometió este viernes a renunciar a la reelección si gana los comicios del próximo 25 de octubre y descartó entregar cargos en su eventual Gobierno a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y a su hermano Eduardo. Durante una entrevista en la cadena Globo, el senador convirtió las críticas a la gestión económica de Luiz Inácio Lula da Silva en el eje de su discurso y defendió un recorte del gasto público para sanear las cuentas del país.

«El mayor ajuste fiscal que Brasil puede hacer es sacar a Lula del poder», afirmó ante la periodista Renata Lo Prete. El candidato responsabilizó al actual presidente del deterioro de las finanzas públicas y recordó que la deuda brasileña ronda los once billones de reales, unos 2,2 billones de dólares, equivalentes al 82,9 % del producto interior bruto (PIB).

Bolsonaro sostuvo que los elevados tipos de interés, próximos al 14 %, agravan el coste de la deuda y acusó al Gobierno de Lula de haber generado incertidumbre económica. Frente a esta situación, defendió reducir el gasto y aumentar los ingresos del Estado sin trasladar el coste del ajuste a los sectores más vulnerables.

Entre sus propuestas figuran eliminar diez de los 39 ministerios actuales, vender alrededor de 30.000 inmuebles públicos y combatir la corrupción y la mala gestión de las empresas estatales. También pretende impulsar la explotación petrolera en el margen ecuatorial brasileño. El senador rechazó las acusaciones de que su programa implique recortar las pensiones o los recursos destinados a sanidad y educación, y prometió mantener las subidas del salario mínimo por encima de la inflación.

Sin cargos para su padre y su hermano

Uno de los compromisos más llamativos de la entrevista fue su renuncia a buscar un segundo mandato. «No estoy apegado al poder», aseguró, antes de defender que solo necesita cuatro años para comenzar a resolver los problemas del país. El senador recordó que ha promovido una iniciativa para acabar con la reelección presidencial y extender esa limitación a los familiares del jefe del Estado.

En este contexto, negó que vaya a nombrar a su hermano Eduardo ministro de Exteriores y aseguró que nunca ha hablado con su padre sobre la posibilidad de ocupar un puesto en el Ejecutivo. No obstante, dejó abierta la puerta a recurrir a los consejos del expresidente, que cumple una condena de 27 años de prisión por su participación en la trama golpista posterior a las elecciones de 2022.

El candidato también defendió endurecer la lucha contra el crimen organizado. Propuso calificar como organizaciones narcoterroristas a grupos como el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC), e incorporar a Brasil al Escudo de las Américas, la iniciativa promovida por Donald Trump para combatir el narcotráfico en el continente.

La entrevista estuvo acompañada por cacerolazos en distintas zonas de São Paulo y Río de Janeiro, protagonizados por detractores del candidato. El episodio se produjo en plena recta final de una campaña que desembocará el 25 de octubre en una segunda vuelta entre Bolsonaro y Lula, después de que el senador obtuviera el 47 % de los votos en la primera ronda, frente al 45 % del actual presidente.