De París a Milán sin olvidar Bruselas, Oporto o Tirana: el efecto contagio de la barbarie se extiende por Europa
La violencia juvenil ha estallado al mismo tiempo en diferentes puntos de Europa
Manifestación en Milán (Italia)
Poco podían pensar aquel grupo de profesores que el pasado 17 de septiembre protagonizó una huelga en el instituto Saint-Exupéry de la localidad francesa de Créteil, en las afueras de París, que la situación de su centro educativo iba a generar, apenas un mes después, una movilización de cerca de un millón de personas y mucho menos que terminaría con los mayores disturbios que ha vivido Francia en las últimas décadas. Y mucho menos pensaban que esa misma reacción llegara a ciudades tan lejanas y alejadas como Milán, Oporto, Bruselas o Tirana.
Pero lo cierto es que este sábado, coincidiendo con la extensión de la protesta estudiantil de Francia a otros sectores como los funcionarios, los agricultores y transportistas, países como Bélgica, Italia, Portugal o Albania también están viviendo duros y violentos enfrentamientos entre jóvenes y la Policía.
Disturbios en la plaza de la Repúbica de París
En la ciudad italiana de Milán, lo que empezó como una protesta pacífica que mezclaba la mejora de la educación con la carestía de la vida, terminó con graves altercados cuando aparecieron encapuchados que se dedicaron a arrojar objetos a la Policía y plantar barricadas incendiadas con muebles de los comercios que asaltaron.
En Albania, se registró la quinta jornada de protestas contra el sistema educativo actual, pero también contra la corrupción del Gobierno. La Policía tuvo que emplear cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los violentos.
La Policía arroja chorros de agua contra los manifestantes en Tirana (Albania)
En Bruselas, 150 personas, jóvenes en su mayoría, fueron detenidas después de una marcha que se sumaba a otras jornadas de protestas que lleva padeciendo la parte francófona de Bélgica, en buena medida a imitación de sus vecinos franceses.
En Oporto (Portugal), el sábado no hubo incidentes, pero sí que los hubo el miércoles cuando la Policía desmanteló un campamento instalado en la plaza Joao I a imagen y semejanza de la madrileña Puerta del Sol.
Y, aunque no se produjeron disturbios, también ha habido protestas en Irlanda, Alemania y Austria. En estos tres países también por una mayor financiación de la educación y en Irlanda se sumó la protesta por la dificultad para acceder a una vivienda.
En Oporto se instaló una acampada similar a la de la Puerta del Sol de Madrid
Son, en definitiva, quejas muy similares en todos los países, un descontento creciente que se ha extendido como la pólvora por el continente europeo.
En principio, no parece que haya conexión entre unos movimientos y otros. Sin embargo, un informe de Fox News ha detectado que tras las movilizaciones de Francia hay un total de 54 organizaciones, 16 de ellas de jóvenes o estudiantes y las 38 restantes dedicadas más bien a la amplificación de los sucesos de Francia. «Incluyen grupos comunistas dirigidos por adultos, sindicatos, partidos políticos, organizaciones de izquierda revolucionaria, grupos de defensa de derechos y medios de propaganda internacional», afirma la televisión estadounidense.
El profesor de Ciencias de la Información y la Comunicación en la Universidad de Nantes, Olivier Ertzscheid, explica en Euronews que «las redes sociales fomentan activamente un sentido de conexión e identidad compartida entre los manifestantes, lo que impulsa el movimiento».
Con todo esto, no son pocos los ojos que miran a Rusia por si acaso estuviera detrás de estos movimientos con la finalidad de desestabilizar Europa. El propio primer ministro francés, Sébastien Lecornu, citó este lunes informes de inteligencia para asegurar que detrás de los disturbios franceses había un movimiento de extrema izquierda que busca generar una profunda desestabilización para tratar de cambiar el calendario o impedir los comicios presidenciales que tendrán lugar en abril.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, criticó hace dos semanas el uso de la violencia en las manifestaciones de estudiantes. «Los que prenden fuego a sus escuelas, a contenedores de basura y automóviles, que atacan a policías, son malos escolares», aseguró.
Incidentes en Bruselas el pasado 9 de octubre
Sin embargo, este lunes, tras la extensión de los disturbios por otros países europeos ya no fue tan tajante contra la violencia. «Es difícil decir si la crisis es sistémica o no, pero está claro que es una crisis grave. Se trata de disturbios que prácticamente rozan el caos» afirmó según las agencias de noticias rusas.
¿Y en España?
En España todavía no se han replicado los episodios de violencia registrados en Francia. Pero hay una acampada en la Puerta del Sol de Madrid que, una vez retirados los que, en teoría la iniciaron, el autodenominado Sindicato de Inquilinas, se ha quedado una amalgama de grupos de izquierdas similares a los convocantes de las manifestaciones en Francia.
Y en España, además de algunos episodios esporádicos de violencia contra quienes no piensan como ellos, de momento, ya han convocado una huelga general prevista para el 11 de noviembre.