La DGT ha incorporado recientemente 29 nuevos equipos con cámara
Atención a lo que vigilan las nuevas cámaras con inteligencia artificial de la DGT
En la actualidad la DGT cuenta con entre 200 y 300 cámaras que disponen de tecnología con inteligencia artificial capaz de aprender
Guste o no, la inteligencia artificial no forma parte del futuro, sino que ya es el presente. De hecho, podemos encontrarla a nuestro alrededor constantemente, en el teléfono móvil, en el coche, en la televisión e incluso en las cámaras de la DGT...
Precisamente la Dirección General de Tráfico comenzó a utilizarlas en 2017, cuando vieron la luz las primeras cámaras de control de cinturón de seguridad.
2017, entrada en servicio
Hasta entonces las cámaras tenían una programación muy sencilla y se limitaban a hacer fotos cuando detectaban una infracción de velocidad o similar.
En cambio, sus funcionalidades han evolucionado de forma exponencial. De hecho, lo que entendemos como inteligencia artificial es un sistema de software cerrado que va aprendiendo conforme lo vamos utilizando.
Así son las cámaras de la DGT dotadas de inteligencia artificial
Por ejemplo, en el caso de un móvil la inteligencia artificial hace que sepa que a una determinada hora siempre nos desplazamos al trabajo. Con lo cual puede avisarnos un rato antes si detecta un incidente en la ruta o similar.
En el caso de las cámaras, la inteligencia artificial lo que permite es aprender a distinguir constantemente respecto al tipo de infracción para la cual están programadas.
Analizan la posición al volante
En este caso, las de la DGT estaban programadas inicialmente para aprender respecto al uso del cinturón de seguridad. De esta forma eran capaces de distinguir si el conductor que pasaba bajo el pórtico donde estaban instaladas llevaba puesto el cinturón de seguridad o no.
El uso del móvil y el cinturón son los delitos preferidos de estos equipos
Progresivamente, iban aprendiendo respecto a cómo distinguir si el conductor llevaba puesto el cinturón a pesar de ir con una camiseta oscura o similar. En este proceso analizan variables como la postura del mismo.
Para ello es clave el filtrado posterior de la imagen por un agente de la policía, que es el encargado de distinguir las infracciones de las que no lo son.
Llega el control del móvil
Años después se prepararon los equipos para reconocer también el uso del teléfono móvil. Tan sencillo como detectar si el conductor llevaba el dispositivo pegado a la oreja o no. Siempre con el filtro final de un agente. De hecho, el centro de interpretación de las imágenes está en León, que es desde donde se procesan todas las multas.
Con una mano sostiene el móvil mientras habla por un auricular
Recientemente, con la entrada de la nueva Ley de Tráfico que distingue entre hablar con el móvil (200 euros y 3 puntos del carnet) o sujetar el móvil en la mano (200 euros y 6 puntos del carnet) los equipos han 'aprendido' a distinguir entre estas dos infracciones. Con esta diferenciación se trata de castigar el envío y lectura de mensajes en el móvil mientras conducimos.
Se trata de un funcionamiento mucho más complicado que requiere que el sistema de inteligencia artificial aprenda constantemente con la información que le aporta el cribado final del agente de la policía.
De hecho, la cámara ya no realiza fotos, sino que hace una grabación continua de la que selecciona fotogramas en los que detecta una posible infracción. Pueden llegar a enviar hasta 50 fotogramas por segundo, verdaderas máquinas de multar.