Los SUV pueden sufrir restricciones en las ciudades sin tardar mucho
Práctico
Este es el nuevo e inesperado problema que están causando los SUV en las ciudades
Aunque este tipo de carrocería con apariencia de 4x4 protagoniza casi el 60 % de las ventas, su utilización provoca numerosos conflictos en el día a día
El coche más vendido en España en el año 2000 era el Citroën Xsara, un vehículo compacto que medía poco más de 1,70 metros de ancho. En 2022 el coche más vendido en España fue el Hyundai Tucson, un SUV de 1,86 metros de ancho, 16 centímetros más que el citado compacto.
Este dato refleja cuál ha sido la evolución de las cotas de los automóviles en España, pues tanto la longitud como la altura han crecido de manera similar, un verdadero desastre en las ciudades europeas en las que las plazas de aparcamiento son igual de grandes, o de pequeñas, que hace 40 años.
Crecer a lo ancho
El problema llega cuando cruzamos este dato con el de las medidas medias de las plazas de garaje en España: unos 4,30 metros de largo por 2,25 de ancho. Unas cifras perfectas para los vehículos de hace unas décadas pero no para los desmedidos SUV actuales.
El problema es que hace ya años que los SUV dominan el mercado del automóvil en toda Europa. Se trata de vehículos grandes y caros que se venden especialmente bien en las ciudades, justo donde hay más problemas de espacio en materia de estacionamiento.
Los SUV no dejan espacio a otros coches para que salgan los ocupantes
Burro grande...
De acuerdo con datos de la federación europea del transporte T&E en Europa el ancho de los automóviles se incrementa a razón de 0,5 centímetros por año, una verdadera barbaridad que ya ha llegado a un punto en el que los coches literalmente no caben en las plazas de garaje.
A nivel europeo, las medidas medias de las plazas de estacionamiento, algo más grades que las españolas, son de 5 metros de largo por 2,40 de ancho, unas cotas insuficientes para albergar estos bicharracos, especialmente por su anchura.
La realidad es que en la calle tampoco caben ya estos coches
El problema es que los vehículos caben en las plazas, pero una vez estacionados su anchura impide que los ocupantes puedan abrir las puertas para subir o bajar, una complicación muy habitual.
Aparcamiento en línea
En paralelo, cuando los coches aparcan en la calle en línea sobresalen del ancho previsto, lo que provoca que invadan parte de la calzada destinada a la circulación generando situaciones de peligro.
A día de hoy el ancho medio de los coches que se venden en Europa es de 1,80 metros, frente a los 1,70 metros de los que se vendía en 2001.
Un SUV frente a un Mini, David frente a Goliat
Algunas ciudades europeas ya preparan respuestas a la situación. En el caso de París, prevén realizar un referéndum entre sus vecinos para establecer limitaciones a la circulación a este tipo de vehículos, mientras que en Londres ya existe una tasa muy elevada por entrar a la City en estos coches tan voluminosos.